La palabra meditación se asocia tradicionalmente con imágenes de monjes sentados durante horas en silencio o de yoguis en posición de loto, aunque desde hace años su práctica nos resulta un hecho más cercano. A pesar de su origen oriental, esta disciplina suscrita cada vez más interés en la cultura occidental, por lo que resulta conveniente aclarar los falsos mitos más comunes en torno a ella. En el libro Técnicas de meditación del mundo descubrimos estas 10 falsas creencias.

1. Meditar es dejar la mente en blanco Esta afirmación es irrealizable, pues en la mente siempre hay una corriente de pensamiento. En realidad, lo que pretende la meditación es encontrar un foco de atención y concentrarse en él sin distraerse.

2. Hay que estar quieto durante horas Una falsa creencia que proviene del desconocimiento, pues existen formas de meditar en movimiento, caminando o simplemente, poniendo atención plena en cualquier actividad que se esté realizando.

3. Es una técnica de relajación Si bien uno de los beneficios más palpables de esta disciplina es la paz interior y la relajación que otorga, esta última no es una finalidad en sí misma, sino un efecto asociado a la práctica. La meditación trata de expandir nuestra consciencia para lograr distancia con los acontecimientos externos o estados interiores. Así, se consigue reaccionar ante ellos con mayor ecuanimidad.

4. Hay que meditar durante años antes de sentir sus beneficios Múltiples estudios científicos indican los efectos positivos de la meditación, tanto físicos como mentales, tardan solo unas semanas en aparecer.

5. Se necesita mucho tiempo y no lo tengo
Para experimentar los beneficios de la meditación, son más que suficientes pequeñas prácticas de entre 5 y 15 minutos diarios. Progresivamente, si es necesario, se puede ir aumentando este tiempo.

6. Solo se puede meditar en ciertos momentos
La mayor parte de las tradiciones consideran el amanecer y el atardecer como las mejores horas para experimentar paz y el silencio interior; sin embargo, se puede meditar en cualquier momento del día.

7. Es algo religioso
Esta práctica milenaria no requiere de ninguna creencia religiosa. Aunque su origen está ligado a algunas religiones, en la actualidad millones de personas ajenas a cualquier doctrina o fe meditan a diario.

8. Es una forma de evadir la realidad Al contrario de esta creencia errónea, la meditación es un encuentro con la realidad, pues trata de afianzar la atención en lo que ocurre en el momento presente.

9. Meditar es controlar los pensamientos La meditación no propone controlar los pensamientos, sino observarlos para dejarlos ir o positivarlos, dependiendo de la técnica meditativa que está llevando a cabo.

10. Es muy difícil
Es una disciplina que no se puede considerar fácil ni difícil, pero que exige un hábito y una cierta predisposición. Por ello, se establece de forma lenta y progresiva.

Iníciate en la meditación con algo fácil: la meditación andando