1. Caminar es gratis y está recomendado para cualquier edad y condición física. Es fácil y rompe con la inactividad característica de la vida sedentaria.

2. Andar 45 minutos al día, a primera hora de la mañana, ayuda a mejorar la capacidad para conciliar el sueño y también la calidad del mismo.

3. Si caminas después de cenar digerirás mejor, tendrás mejor humor y tu memoria también lo notará.

4. Caminar después de las comidas podría reducir el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, según un estudio de la Universidad George Washington.

5. Otro estudio del National Cholesterol Education desveló que caminar habitualmente puede ayudar a reducir los niveles de colesterol malo.

6. Y aún más, ¡caminar una hora al día aumenta la esperanza de vida!

7. Cuando caminamos, no solo ejercitamos el cuerpo, también la mente. El caminar es una forma de meditar y concentrarse en la respiración.

8. Una persona que pesa 60 kilos y camina una hora a paso no muy rápido quema 150 calorías. Acelera el paso y aumentarás esa cifra.

9. Caminar a la luz del día, en un parque, por ejemplo, aumentará nuestros niveles de vitamina D, imprescindible para la absorción del calcio.

10. Es una actividad que puedes hacer sola o acompañada. Queda con tus amigas dos o tres veces a la semana para andar y hablar, ¡matarás dos pájaros de un tiro!