Los beneficios del yoga en nuestro día a día están fuera de duda. Estos son algunos excelentes motivos ponerse a ello desde ya.

1. Mejorará tu elasticidad: a medida que practicas yoga verás como tu cuerpo va ganando en elasticidad y que posturas que al principio te parecían complicadas cada vez te parecen más asequibles. Al ganar flexibilidad tu cuerpo se liberará de tensiones y te sentirás más ágil.

2. Ganarás equilibrio: muchos de los ejercicios del yoga tienen un componente de equilibrio. Aunque al principio te parecerán difíciles, poco a poco verás como mejoras gracias a la concentración y a un correcto alineamiento corporal.

3. Tendrás mayor resistencia muscular: Aunque pueda no parecerlo a simple vista, el yoga comporta un profundo trabajo muscular, que implica también la musculatura interna y que hace que ganemos en fuerza y resistencia.

4. Afinarás tu silueta: aunque el yoga no persigue fines estéticos, es cierto que su práctica ayuda a afinar la silueta y a obtener un cuerpo fuerte y ágil.

5. Comerás mejor. Su práctica nos ayuda a sentir un mayor respeto por nuestro cuerpo y eso nos lleva a querer mejorar nuestra alimentación para sentirlo en harmonía.

6. Aprenderás a conocer tus límites y descubrirás capacidades que desconocías. En los ejercicios de yoga no hay que forzar. Cada uno hace cada una de las posturas llegando hasta donde puede. Es gracias a la práctica como vamos mejorando, descubriendo nuevas capacidades pero también reconociendo nuestros límites.

7. Reducirás la ansiedad y el estrés. El yoga es una práctica física que tiene una repercusión directa en lo mental. Gracias a él, aprenderás a centrar tu atención y a controlar tu respiración, dos herramientas que te serán de mucha utilidad para gestionar el estrés y la ansiedad.

8. Dormirás mejor: Normalmente, las clases de yoga acaban con un momento de relajación o de meditación que nos ayuda a liberar tensiones y a lograr una calma que repercute favorablemente en nuestro descanso.

9. Aumentará tu capacidad de concentración y de control de tus emociones. Durante la práctica del yoga toda tu atención tiene que estar centrada en el instante. Como las posturas requieren un esfuerzo tu mente no puede permitirse ponerse a pensar en otras cosas. Así, poco a poco aprenderás a observar tus pensamientos sin dejarte llevar (demasiado) por ellos. Aplicado a la vida diaria, el yoga te permitirá estar menos disperso y reconocer mejor tus emociones.

10. Descubrirás el poder de tu respiración. El yoga incluye diferentes ejercicios de respiración que nos permiten centrarnos y concentrarnos. Poco a poco te darás cuenta de cómo una respiración profunda y nasal te ayuda a relajarte en los momentos de preocupación.

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