Las conclusiones del estudio sobre cómo el canon de belleza se ha ido transformando, realizado por la reconocida web Rehabs.com, no deja lugar a dudas: el cuerpo de las actuales actrices, modelos y estrellas de la televisión en general evoluciona de forma contraria al del resto de la media de mujeres anónimas. Un proyecto que indaga en los orígenes del índice del tan comentado IMC, Índice de Masa Corporal (IMC).

Principios del siglo XX: el canon de belleza estaba completamente inspirado por mujeres reales. Caderas, pechos y curvas en general que ensalzaban a las mujeres reales y muy sensuales.

Locos años 20': se comienzan a dejar de lado las curvas, los corsés y todo se vuelve menos voluptuoso en el cuerpo de la mujer, que comenzaba a marcar menos pecho y cintura.

Años 30': con la sensual Mae West como embajadora del canon de belleza femenino, en esta etapa regresan las curvas, los vestidos entallados y el cuerpo de la mujer vuelve a ser objetivo de deseo, mucho más sexy que en la década anterior.

Marilyn Monroe como icono de los 50': uno de los prototipos de canon de belleza más aclamados es el de la sex symbol americana. Sus curvas, creadas para ser lucidas, dieron lugar a uno de los cuerpos más deseados a lo largo de la historia.

Los 70': el salto hasta esta década se produce dejando atrás un canon de belleza voluptuoso para dar lugar a cuerpos más tonificados, atléticos y menos sensuales (o al menos más comedidos).

Y así hasta los 90': la delgadez marca el canon de belleza de esta época, con modelos de pasarela con la top británica Kate Moss a la cabeza. Cuerpos sin curvas que instauraban un nuevo estereotipo de belleza en la moda.

Nuestros días: el actual canon de belleza es bastante dispar. Si bien no existe un modelo clave, la tendencia marca un estereotipo saludable, con cuerpos tonificados pero con curvas.

Descubre el especial estereotipos de belleza en el número de marzo de la revista Objetivo Bienestar.