1. La entrevista empieza antes de entrar en el edificio
Cualquier persona de la empresa puede verte. Podrías cruzarte fortuitamente con el entrevistador o con alguna persona que tú no identificas y que sea crucial en el proceso de selección.

2. Camina con seguridad, y mantén la posición abierta y vertical. Si no sabes caminar con tacones, ensaya en casa. Hay que buscar naturalidad en todos los movimientos.

3. Dirígete a las personas que te atienden con amabilidad y seguridad, como si ya fueran conocidos pero sin excesos de confianza.

4. Si llevas un maletín, que esté en buen estado y no excesivamente lleno. Lo mismo con el bolso que puede ser de tamaño grande pero tampoco debe parecer excesivamente cargado. Sostenlo con la mano izquierda porque necesitarás la derecha para saludar. Si te presentas con una carpeta donde guardas el currículum, no andes con ella protegiéndote el pecho, cual escudo. Este gesto, tan frecuente en las mujeres, transmite una necesidad de protección.

5. Siéntate si te ofrecen asiento en la sala de espera. No olvides que se trata de una situación formal y todos tus movimientos tienen que corresponder a esta actitud. Sea en una sala o en un despacho, trata de controlar tu nerviosismo aunque estés sola.

6. Relájate y olvídate del teléfono. Este tiene que estar ya apagado o en silencio para evitar interrupciones. Aunque podrías estar trabajando con él, probablemente la imagen que darías es de dependencia de este aparato o de las redes sociales.

7. Es útil que lleves un libro en la cartera. Si está relacionado con tu trabajo, mejor que mejor. Siempre darás la imagen de estar al día en tu profesión.

8. Puedes utilizar un bloc de notas para escribir. Siempre es mejor mostrar que tienes ideas, proyectos o citas que preparar.

9. Cuando te encuentres con el entrevistador, prepárate para saludarlo y autopresentarte. Entrena con un amigo el apretón de manos tal como ya hemos descrito. No te adelantes en el saludo. No des nunca besos, a no ser que el entrevistador/a tome la iniciativa por ti.

10. Cuando te ofrezcan asiento, siéntate según habrás practicado ya en posición formal. Podrás apoyar la espalda en el respaldo de la silla y relajarte un poco si no está muy inclinado hacia atrás. En la mayoría de los casos es poco recomendable que cruces las piernas. Lo mejor es tocar de pies en el suelo.

11. No pongas ningún objeto tuyo ?tampoco las manos? encima de la mesa del seleccionador. Este es su espacio y debes respetarlo.

12. Normalmente será el profesional seleccionador el que dará la entrevista por acabada. Estate atenta a sus gestos, te indicarán su intención de terminar. No te precipites pero tampoco esperes a que él o ella se levante para echarte. ¿Quieres ganar? Usa estos 16 trucos de palabras y gestos

13. Podría ocurrir que no se levante y que solo te despida verbalmente. En este caso, no tienes que ofrecerle la mano para despedirte. Levántate con calma, permanece unos segundos de pie y despídete con una sonrisa y una mirada a los ojos de confianza, no de pena.

14. Las frases que puedes pronunciar son del tipo: "Ha sido un placer"; "muchas gracias por su tiempo"; "espero sus noticias. Muchas gracias".

15. No agaches la cabeza, como si fuera un saludo oriental, especialmente si el puesto tiene alguna responsabilidad directiva. En algunos contextos puede favorecerte pero no si optas a un puesto de mando o de alta calificación técnica.

16. Nunca te vayas como perdedora. Aunque creas que la entrevista ha sido un desastre, mantén la posición de seguridad. Deja una última impresión positiva, aunque tengas la sensación de que la entrevista ha ido claramente mal.


Y estas son las 22 cosas que NO debes hacer en una entrevista de trabajo