Las proteínas son imprescindibles para la regeneración de las células. Hay regiones en las que los hábitos alimentarios tienden a un mayor consumo de proteínas de origen animal, que proceden de la carne, del queso, de la charcutería, etc. Sin embargo, la nueva dietética recomienda aumentar la ingesta de proteínas vegetales, que se extraen de las legumbres secas y de los cereales. Véronique Liégois, autora del libro Los 100 alimentos que curan de la A a la Z, explica que para equilibrar mejor nuestros platos de este modo, deberemos consumir menos carne (y menos grasas saturadas) y más farináceos: fibra, glúcidos complejos y polifenoles. Este equilibrio también ayuda a prevenir las enfermedades degenerativas como las patologías cardiovasculares o el cáncer.

No se trata de dejar de comer carne, sino de disminuir las raciones semanales para así ingerir más legumbres, frutos secos y cereales integrales.


Los alimentos con más proteínas vegetales:

Algas
Almendras
Alubias
Arroz
Avena
Bulgur
Escanda
Habas
Leche de soja
Lentejas
Nueces
Avellanas
Patatas
Pistachos
Quinua
Tofu
Trigo sarraceno


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