En el libro Actividades saludables que alargan la vida encontrarás más de setenta ejercicios que puedes hacer en tu casa para vivir más y mejor. Toma nota de estos estiramientos de espalda y cervicales.

1. Estiramiento de espalda

Ponte de pie con las piernas ligeramente separadas, en paralelo con los hombros. Lentamente, dóblate por la cintura y baja al tronco hasta que tus manos toquen el suelo (si no llegas, estira hasta donde puedas, sin hacerte daño). Deja la cabeza relajada, colgando.

Estira ambos brazos hasta cogerte los tobillos (si no llegas, cógete de los gemelos), y haz fuerza para acercar el tronco a las piernas. A la vez, dobla el cuello hacia adentro, tratando de tocarte el pecho con la barbilla. Debes sentir cómo la espalda y el cuello se tensan, pero sin llegar a dolerte.

Mantente así unos segundos y, después, relaja cuello, manos, brazos y tronco, sin subir el cuerpo. En esta posición, trata de avanzar unos pasos, no más de ocho, despacio y sin caerte. Si están totalmente en reposo, notarás que los brazos, el tronco y la cabeza se balancean.

Sube el tronco lentamente y vuelve a tu posición inicial. Repítelo otra vez.

2. Estiramiento de cervicales

De pie, con la cabeza erguida, inclina la cabeza hacia tu derecha como si quisieras tocar el hombro con tu oreja. Con el brazo derecho, ayúdate con cuidado, presionando sobre la cabeza para hacerla bajar un poco más. Quédate así ocho segundos. Baja el brazo, vuelve a la posición central y repite el movimiento hacia el lado izquierdo.

Vuelve al centro y baja el cuello hacia delante, como si quisieras esconder la barbilla. Ayúdate también con una mano; colócala en la parte posterior de la cabeza (pero no de la nuca), y empuja la cabeza hacia delante. Quédate ocho segundos así y descansa.

Luego rota la cabeza despacio, dibujando círculos en el sentido de las agujas del reloj, y en sentido contrario.

Si quieres mejorar la salud de tu espalda, puedes leer tres ejercicios más para aliviar el dolor.