No importa que sea verano, otoño o invierno, una tripa sin barriga siempre nos gusta y ¿cómo conseguirla con ejercicio? Para empezar debemos tener en cuenta que hay que reducir el nivel de grasa corporal global, por mucho que ejercitemos las abdominales si, por encima, sigue esa capita de grasa no lucirán tanto. Esto significa que para perder barriga debes acompañar estos ejercicios de una dieta equilibrada evitando, al máximo, las grasas saturadas.

Ejercicios para perder barriga en casa:

Los abdominales, clásicos e infalibles. Es sencillo y sabes cómo hacerlos, porque ya los has visto (y hecho) más de una vez. Tumbada boca arriba, flexiona las rodillas y sitúa las manos a la altura de las sienes. Relaja la cabeza y eleva el tronco un poco, sin pasar aproximadamente de los 40 grados. Para hacerlas bien, no te aceleres: cuenta tres segundos de subida y otros tres de bajada. Intenta hacer tres series de 30 repeticiones. Recuerda no tirar del cuello hacia arriba, sino tirar del abdomen, de esa manera no solo ejercitas la zona deseada sino que, además, evitarás lesiones.

La plancha, que además te ayuda a potenciar una cintura esbelta. Con las planchas o planks te tienes que situar boca abajo (misma postura como si fueras a hacer una flexión), elevando el cuerpo con la ayuda de los codos y antebrazos, apoyados en el suelo y formando un ángulo de 90 grados con los brazos, y a los dedos de los pies. Permanece así unos 20 segundos y después reposa un minuto. Trata de hacer cinco series. Intenta mantener el culete en línea con el resto del cuerpo, no subirlo por encima de la altura de los hombros ni bajando por debajo de su línea recta.

El Jumping Jack, viejo amigo del aerobic y conocido en el zumba. Colócate de pie y, a la par que estiras una pierna, eleva los brazos, formando un óvalo sobre la cabeza. Haz lo mismo a continuación con la otra pierna. Calienta así durante unos segundos y después empieza a realizar pequeños saltos, separando ambas piernas y elevando los brazos a la par. Ésta es una manera rápida de quemar grasa pero sobre todo, al igual que con los ejercicios anteriores, procura no agotarte.

Aparte de estos ejercicios, también puedes introducir costumbres en tu día a día que te ayudarán a reducir la barriga, como por ejemplo andar a paso ligero e ir en bicicleta. Como ya hemos dicho, la alimentación también nos puede ayudar en este sentido: evita las grasas saturadas y complementa estos ejercicios con una alimentación que ayude a reforzar la musculatura para eliminar la flacidez. Te será de mucho provecho comer sardinas, que aportan un 18% de proteína. El tomate, por su parte, aporta vitamina C y antioxidante, muy importante para mantener los músculos a tono. La carne de conejo, por otro lado, aporta proteínas de alto valor biológico, minerales y vitaminas, sobre todo del grupo B, como la B12, fundamental para los glóbulos rojos.

Para seguir logrando un cuerpo fuerte, sano y de impacto, puedes también ejercitar tu pecho siguiendo las claves que apuntamos en este artículo