1. Respiración consciente
Situarse con un cojín bajo las rodillas y la espalda recta. Poner las manos en el abdomen y respirar llenándolo. Sacar el abdomen durante la inhalación y contraerlo con la exhalación. Realizar el ejercicio de 10 a 15 minutos antes de ir a dormir para favorecer un sueño conciliador.

2. Presión en la mandíbula
Se pone una mano debajo de la mandíbula para trabajar los músculos antagonistas. Si uno se contrae al cerrar, lo que hacemos es abrirlo. Abrir la boca y hacer resistencia con la mano, no de manera muy fuerte, para no dañar la musculatura. Ir abriendo y cerrando la mandíbula realizando esa leve presión manual para que el masetero se relaje.

3. Trabajar el diafragma
Para abrir la zona del pecho, que en estos casos suele estar contraída, es aconsejable hacer rotaciones de torso y lateralizaciones para estirar las costillas.