1. Hombros y espalda
De pie, redondeamos ligeramente la espalda hacia delante y extendemos los brazos al frente para estirar la parte posterior de la columna. A continuación, lo hacemos a la inversa: extendemos los brazos por detrás de la espalda para tirar del hombro y del pectoral.


2. Cuello y muñecas
Nos apoyamos en la pared con las escápulas cerradas (o sea, las paletillas). Esto evitará que tiremos de los hombros porque se trata de relajar las cervicales bajando la barbilla hacia el pecho. También podemos aliviar con un giro dinámico: el clásico movimiento de cabeza hacia un lado y al otro para descongestionarnos la zona.


3. Hombros
Pegamos la espalda a la pared, situamos los codos en un ángulo de 90º y rotamos. De esta forma se destensa el rotador interno y se activa el rotador externo, que es el músculo antagónico del hombro que menos utilizamos. Es muy importante trabajar el hombro ya que, cuando no da más de sí, tiramos de la espalda para completar el movimiento y ahí vienen las contracturas, los tirones y los dolores de dorsales.


¿Te sigue doliendo la zona? Aquí tienes 3 ejercicios para aliviar el dolor de espalda