1. Una sola pechuga de pollo sin piel, con 54 gramos de proteína, podría satisfacer la cuota diaria: según la Organización Mundial de la Salud, las proteínas deben constituir entre el 10 y el 15% del total de calorías que ingerimos a lo largo del día. Eso equivale a 46 gramos al día para la mayoría de las mujeres adultas y 56 gramos en el caso de los hombres. Pero la mayoría de las personas que superan estos límites: un estudio de la National Health and Nutrition Examination Survey dio a conocer que los hombres consumen 101,9 gramos al día y las mujeres un promedio de 70,1 gramos. una sola pechuga de pollo sin piel, con 54 gramos de proteína, podría satisfacer la cuota diaria.

2. Los deportistas necesitan un consumo mayor que el resto de las personas, pero varía en función de cada cuerpo: alguien que hace deporte de alta intensidad cinco veces a la semana necesita más proteínas, pero la cantidad depende de su sexo, del tipo de actividad y de otras variables. Si eres una persona normal que trabaja un par de veces a la semana durante una hora más o menos, es probable que no necesites preocuparse de conseguir un aporte proteínico extra.

3. Puedes conseguir todas las proteínas que necesitas de los vegetales: las proteínas se componen de aminoácidos y nuestro cuerpo puede producir 11 de los 20 aminoácidos que necesitamos el solo. Los otros nueve son conocidos como aminoácidos "esenciales", porque tenemos que obtenerlos a través de nuestra dieta. Los alimentos que contienen estos nueve esenciales se conocen como "proteínas completas". Y algunos alimentos de origen vegetal lo son, como en el caso de la quinoa y la soja. Y ciertas combinaciones de alimentos vegetarianos (arroz con judías, por ejemplo) también pueden aportar esos aminoácidos.