Puedes empezar a hacerlo sola. 
Practicar como Amaia, Cayetana, Elena o Olga estas técnicas de meditación inspiradas en la tradición budista muchas veces no requiere acudir a un centro especializado. De hecho Michael Hyland, profesor de salud psicológica de la Universidad de Plymouth, en Reino Unido, declaró a la revista Time que "si te quedas mirando a un punto al otro lado de la habitación, respiras, dejas de hablar y de pensar, estarás meditando".

Aprender y que alguien te guíe.
Puede ser muy útil para arrancar esta práctica, que muchos consideran un acto íntimo, buscar un maestro o instructor. Igualmente, ir a un viaje en grupo o asistir a un retiro es siempre una experiencia reconfortante. No hace falta viajar a la India o Nepal, en España hay una veintena de monjes y multitud de lugares que inician en el llamado mindfulness, que significa atención plena y consciente en el presente (y del que hablamos, con mayor profundidad, en el siguiente reportaje). Centrarse en el aquí y el ahora sin emitir juicios.

Mejorará tu salud, lo dice la ciencia.
Los beneficios de la meditación están científicamente probados. En la Universidad de Wisconsin realizaron en 2007 un interesante estudio que demostraba que tras ocho semanas de meditación, se activaba la parte izquierda del cerebro. Concluyeron que los meditadores a largo plazo tienen mayor densidad neuronal y sus cerebros se conservan jóvenes más tiempo. La medicina oficial no da la espalda al mindfulness. En el Hospital Miguel Servet de Zaragoza se está introduciendo en la Atención Primaria y en el Hospital de San Pau, de Barcelona, el psiquiatra Joaquín Soler enseña estas técnicas a pacientes con trastornos alimentarios graves. Además, la meditación puede ser una gran arma para reducir el estrés y la ansiedad.

Ejercita cuerpo y mente con esta mini guía para meditar andando. 
Relájate con esta música con sonidos de naturaleza perfecta para la meditación.