¿POR QUÉ? Este mineral posee un alto poder energizante y calmante: mitiga los dolores de cabeza, previene el envejecimiento, disminuye y alivia las crisis asmáticas, controla el ritmo cardíaco, reduce el riesgo de diabetes tipo 2, además de reforzar la salud de los huesos y aumentar la fuerza muscular. La recuperación después de practicar deporte es mejor.

¿DÓNDE ESTÁ? Se encuentra en la soja, las almendras tostadas, la levadura de cerveza, las semillas de girasol, las nueces, los vegetales de hoja verde oscuro, los granos enteros, pescados y mariscos. La leche contiene unos 34 mg por taza. La cantidad diaria recomendada en mujeres adultas es de unos 300 mg, aunque algunos especialistas apuntan a una cantidad muy superior. En caso de duda, se recomienda consultarlo con un especialista médico.

¿CON QUÉ? El magnesio trabaja mejor junto con el colágeno, el calcio, el potasio, las vitaminas C y D y la tiamina. Además de la alimentación, también


Aquí tienes 5 recetas deliciosas y ricas en magnesio para alcanzar la cantidad diaria recomendada. 

El zinc nos ayuda a trabajar a nuestro sistema inmunitario apropiadamente. Descúbrelo aquí