Según la OMS el consumo de azúcar añadido debería suponer como máximo el 10% de las calorías totales y consumiendo el 5% se obtienen beneficios adicionales. Esto son de 25g a 50g de azúcar. Pero un solo refresco contiene ya casi 40g. Ten en cuenta que estamos hablando de azúcares añadidos (añadidos durante la fabricación de los alimentos) y libres (azúcar, miel, siropes, zumos…). El que se encuentra de manera natural en frutas, verduras o lacteos no tiene efectos adversos para la salud. Para reducir el consumo de azúcar añadido te ayudará seguir estos consejos. 

1. Aprende a leer las etiquetas. Casi todos los productos procesados llevan azúcar. Sí, he dicho casi todos, esto incluye salsas, galletas saladas, embutidos y yogures 0% además de galletas, bollería, pasteles y demás. Lee los ingredientes de cada alimento y busca azúcar, sacarosa, dextrosa, jugo de caña, miel, jarabe de cualquier tipo, dextrosa, glucosa, azúcar invertido, maltosa, sucrosa, siropes... Si están entre los ingredientes es que ese alimento lleva azúcares añadidos. Si está entre los primeros ingredientes, aún peor, eso significa que lleva mucho azúcar. (Los ingredientes se ordenan de mayor a menor cantidad).

2. Deja de comprar alimentos altamente procesados. Este tipo de productos tiene propiedades adictivas y no le hacen ningún bien a tu salud. Además estamos completamente rodeados de comida poco sana por todos lados. Así que lo mejor es que elimines de tu lista de la compra galletas (de cualquier tipo), bollería, yogures que no sean naturales, refrescos, zumos, pasteles, chocolate si no es negro 70% cacao, crema de cacao, chuches...

3. Llena tu despensa de alimentos saludables. Organízate bien para tener siempre a mano fruta fresca, frutos secos, muchas verduras y hortalizas, proteínas, grasas saludables y cereales integrales...

4. Cambia el chip. Seguramente piensas que comer estos alimentos te da energía y además te encantan, pero en realidad el “subidón” pasa rápido y tu bienestar a corto plazo y salud a largo plazo se resienten mucho al comerlos de manera habitual. Dale a tu cuerpo lo que necesita de verdad, comer de manera saludable puede ser delicioso.

Te propongo un reto... 7 días sin azúcar añadido... ¿Te atreves?