Nos referimos a pruebas médicas que son imprescindibles que hagamos con frecuencia para controlar nuestra salud , especialmente a partir de una determinada edad, y así prevenir males mayores. Ni el tiempo ni la distancia son excusa, ya que son test rápidos que podrás hacer en tu farmacia más cercana.

1. Presión arterial
Es una de las pruebas que tradicionalmente más realizan en la farmacia y la única manera de saber si tienes la tensión alta. La recomendación es empezar a tomar la presión arterial a partir de los 18 años. La presión arterial es una prueba que debe hacerse mínimo cada dos años, aunque si tienes más de 40 años deberías tomártela más a menudo. La prueba de la presión arterial tarda menos de un minuto y consiste en colocar el manguito del tensiómetro alrededor del brazo. El especialista lo llenará de aire hasta que lo sientas apretado y luego dejará salir el aire lentamente. En la pantalla aparecerán dos valores que son los que indican si tienes la presión arterial normal, alta o prehipertensión.

2. Test PSA
El análisis PSA es una prueba de detección de enfermedades prostáticas. El test mide los niveles de concentración de PSA en sangre para determinar la presencia o no de cáncer de próstata. Los hombres mayores de 50 años deberían someterse a esta prueba una vez al año. Se realiza mediante un pinchazo en dedo del cual extraemos tan sólo dos gotas de sangre.

3. Test de riesgo cardiovascular
Está indicado para personas que tengan entre 35 y 74 años y ningún antecedente de enfermedades de origen cardiovascular. En la farmacia medirán tu índice de masa corporal, los niveles de glucosa, colesterol, tabaquismo e hipertensión. En pocos minutos sabrás si existen factores de riesgo cardiovascular, cual es el riesgo a 10 años de sufrir una enfermedad coronaria y qué hacer para minimizarlo y así cuidar tu corzón.

4. Test rápido VIH
Sirve para detectar la presencia de anticuerpos frente al virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). Debes hacerte esta prueba médica si tienes más de 16 años o has estado expuesto a conductas de riesgo (has mantenido relaciones sexuales sin preservativo o has compartido jeringuillas u otros útiles para la inyección de drogas). La prueba consiste en un pequeño pinchazo en el dedo para obtener unas gotas de sangre que se ponen en contacto con una tira reactiva. El resultado se obtiene pasados unos 20 minutos y permite saber, con una fiabilidad cercana al cien por cien, si se tiene o no el virus.