En el número de abril de la revista Objetivo Bienestar, la Dra. Montse Folch nos explica que aunque tres huevos a la semana se ha considerado siempre la cantidad tope, si gozas de buena salud y no tienes colesterol, puedes comer hasta un huevo al día.

Se trata de un alimento con muchas proteínas y rico en vitaminas A, D, E y K. Disfruta de todas sus propiedades con estas recetas con huevo duro.


1. Sopa de verduras con huevo duro

Para hacer esta ligera, pero reconfortante sopa necesitarás pocos ingredientes: caldo de pollo, fideos finos, zanahorias, un cogollo pequeño de lechuga, huevo duro y unas ramas de cilantro. Corta las zanahorias en cuadraditos. La lechuga y el huevo córtalos en trozos más generosos. Pon a calentar el caldo con la zanahoria y las ramas de cilantro. Cuando hierva, añade los fideos. Antes de servir, agrega el huevo y la lechuga y retira las ramas de cilantro. Es una receta ideal para una cena rápida y sana.


2. Huevos rellenos con guacamole

El guacamole es una salsa sabrosísima a la par que saludable ya que su ingrediente principal, el aguacate, tiene muchísimas propiedades. Para prepararlo, extrae la pulpa de unos aguacates maduros. Cháfala con un tenedor y mézclala con tomates cherrys picados y un poco cebolla finamente troceada. Añade un poco de zumo de limón exprimido. Después, parte los huevos duros por la mitad, saca la yema y ve rellenando con el aguacate. Puedes echar la yema desmenuzada por encima.


3. Judías verdes con huevo duro y jamón

Corta la judía verde y hiérvela. Después, saltéala con aceite de oliva 5 minutos con el jamón y un diente de ajo. Aún en la sartén, añade el huevo duro picado y espolvorea con pimentón. Esta receta con huevo duro alegra las a veces sosas judías verdes.


4. Macarrones con salsa de tomate y huevo duro

Estos macarrones son perfectos como plato único para el mediodía. Sustituimos la tradicional carne picada por huevo duro. Elabora la salsa de tomate como más te guste. Una preparación sencilla y sabrosa es dorar dos cebollas finamente picadas, añadir tomates cortados en cuartos, un chorreón de vino tinto y cocer todo hasta que el tomate se haya deshecho. Salpimenta a tu gusto. Mezcla con el huevo duro troceado y añade los macarrones normalmente hervidos. Complementa con orégano.