1. El acoso laboral genérico o el sexual
De ambos se derivan los riesgos psicosociales, que provocan estrés, depresión y ansiedad. Se dan mayoritariamente en mujeres que desempeñan trabajos en educación, servicios sociales y asistencia sanitaria.

 

 

2. Las dobles jornadas
En el caso de las mujeres todo se junta por llevar, aún más, el peso doméstico. Así se genera una sinergia negativa y una mayor predisposición al burnout, al que "la OMS cada vez le presta más atención", apunta el estudio.

3. Sectores feminizados
Hay riesgos ligados a actividades más femeninas, como el textil, la enseñanza, el ámbito sanitario o los comercios. Además, los esterotipos sobre estas profesiones banalizan, en muchos casos, las consecuencias.

4. Discriminación
Que tiene su reflejo en salarios más bajos, menor participación en la toma de decisiones, precariedad psicosocial y temor a la pérdida del empleo por embarazo también influyen, apunta la experta.


Estas son las 5 cosas por las que una mujer jamás debería disculparse