Abrazar es una de las muestras más poderosas de amor y de cariño. Nos abrazamos cuando estamos alegres y cuando estamos tristes. El neuroeconomista Paul Zak afirma con rotundidad que la ecuación perfecta para ser felices es darse 8 abrazos al día. No nos atrevemos a sentar cátedra con la cifra, pero sí te decimos que cuantos más abrazos, mejor.

1. Mejoran la comunicación
El doctor José María Ricart Vayá, jefe de Dermatología del Hospital Quirón de Valencia, sostiene que “el contacto físico es una fuente de salud y de felicidad al alcance de nuestra mano. Tocándonos expresamos mejor que con palabras ternura, alegría, deseo, amor y una infinidad de emociones llenas de matices”.

2. Suben los niveles de placer
Una caricia, un beso, un achuchón o una palmadita en la espalda excitan la producción natural de oxitocina. Conocida como la hormona del amor, este neurotransmisor además de facilitar los lazos sociales, tiene beneficiosos efectos sobre el organismo.

3. Bajan los niveles de estrés
“Un abrazo reduce la producción de cortisol, la temida hormona del estrés. Con ello se relaja el ritmo cardíaco, disminuye la presión sanguínea y se reducen los riesgos coronarios”, señala Irene Alústiza, psicóloga en la Clínica Universidad de Navarra.

4. Fortalece el sistema inmunológico
“Sabemos que los individuos en conflicto con otros se defienden mal de enfermedades comunes como los virus del resfriado. También sucede en enfermos de cáncer. No es que abrazar a un paciente de oncología le cure pero favorece una respuesta biológica que potencia el efecto de los tratamientos”, explica el neurólogo y miembro de Doctoralia, Manuel Antonio Fernández.

5. Elevan la autoestima
Hay estudios que asocian el cariño que recibimos desde pequeños con la autoestima. En el clásico de la crianza infantil Bésame mucho (Temas de Hoy) el pediatra Carlos González reivindica coger, achuchar y colmar de mimos a los pequeños en sus primeros meses de vida como forma de afianzar el apego y fortalecer su autoconfianza. Si al llorar llegan unos brazos amorosos, sabrá que puede estar seguro y asumir riesgos como asir objetos o comenzar a gatear.