1. Educación sexual
Se habla mucho de sexo pero no existe una información real de cómo funciona. Y menos en muchas escuelas u hogares. Para prevenir los problemas de anorgasmia (ausencia de orgasmo) es importante recibir una educación sexual para conocer cómo se produce la excitación y la respuesta ante la estimulación. Asimismo, una actitud saludable hacia el sexo podrá minimizar los problemas.

2. Comunicación
La comunicación entre pareja es vital para que puede producirse la relajación que requiere alcanzar el orgasmo. Según los Institutos de Salud de los Estados Unidos, una pareja que habla claramente de sus necesidades y deseos sexuales, de forma verbal o no, experimentará una disfunción orgásmica con menos frecuencia.

3. Atención plena
El orgasmo no sólo es una respuesta física sino la coordinación de cuerpo y mente. Para alcanzarlo es necesario que ambos estén haciendo lo mismo. Es decir, una mente dispersa puede dificultar la experiencia.

4. Sentido del humor
El sentido del humor es una parte imprescindible en nuestra vida. Y afecta a la pareja. Aquellas que disfrutan de él se enfrentan mejor las dificultades, con una mayor unión y comprensión, desdramatizando los conflictos. Esto se refleja en la cama, al igual que a todos los niveles, aumentando la frecuencia y la calidad.

5. Sentirse deseada
Otro aspecto importante es tener en cuenta que hombres y mujeres son distintos frente al sexo. En el sexo se busca sentir aprecio y valoración, también comunicación y cercanía física y emocional por supuesto, estas cosas dan sensación de placer, además del disfrute exclusivamente sensitivo. Tener fantasías Las fantasías sexuales no son malas, sino una buena herramienta para mejorar la relación de pareja. Pueden compartirse y realizarse o simplemente utilizarlas individualmente para aumentar la excitación.