Ya ni siquiera se trata de estrés, se trata de tedio. Sí, nos referimos a ese aburrimiento extremo que cada vez más personas sienten en su jornada laboral, o lo que es lo mismo, al menos 8 horas al día. El aburrimiento en el trabajo es un estado que padecen los empleados y que se caracteriza por una excitación relativamente baja y una alta insatisfacción. En la actualidad, y a pesar de su importancia, poco se sabe sobre el aburrimiento en el trabajo, de ahí que expertos de origen holandés hayan diseñado un cuestionario, el DUBS, con el fin de facilitar una investigación, hasta ahora bastante inexistente, sobre el aburrimiento en el trabajo. Utilizando datos de 6315 empleados, este estudio arrojó datos como que el aburrimiento en el trabajo está relacionado negativamente con la satisfacción laboral y el compromiso organizacional, y positivamente con la intención del volumen de negocios.

Pero cuestionarios y estudios a un lado, existe un factor clave para tratar de convertir un trabajo aburrido en algo entretenido, y se trata de la automotivación, un factor que podemos desgranar en una serie de pistas que nos pueden ayudar a transformar algo monótono en, por qué no, algo entretenido. Ya lo dijo Winston Churchill: “No se trata de hacer lo que nos guste, sino de que nos guste lo que tenemos que hacer”. Así que toma buena nota.

  1. Dentro de todo un conjunto de tareas que conforman nuestro puesto de trabajo, tiene que haber alguna que nos guste. Vale que un poco no representa un todo, pero por algo debemos empezar.
  2. Reforzar el positivismo: Si algo nos gusta, y encima nos sale bien, esto hará que nuestra actitud se vuelva más positiva. Focaliza tu mente y tu esfuerzo en eso.
  3. Cometer fallos no es malo: En una cultura profesional repleta de ambición, cometer un error se censura como si ya no fuésemos capaces de realizar el trabajo. Al contrario, es bueno cometer errores, así que supera el miedo a equivocarte porque un error es una excelente forma de aprender.
  4. Lo que para una persona es aburrido para otra puede ser apasionante, de ahí que al final, cambiar todo –o casi- lo que nos rodea, dependa de nosotros mismos. En ti está la capacidad de reinventarlo a tu manera.
  5. Valorar lo que tenemos: Volvemos a caer en los tópicos, pero lo hacemos con un buen motivo. En los tiempos que corren, tener un trabajo es un bien valioso que merece la pena conservar. Y si seguimos convertirlo en algo entretenido, obtendremos el trabajo perfecto.