A veces nuestros mejores maestros de vida pueden estar justo a nuestro lado, concretamente hechos en un ovillo en el sofá o paseando tranquilamente por nuestro salón. Observar a los gatos puede ser una excelente fuente de aprendizaje. Estos son algunas de las cosas que nos enseñan con su comportamiento animal:

1. A divertirnos con cualquier cosa. Un gato puede pasarse un buen rato jugando con un ovillo de lana o con un muñeco de plástico u observando lo que pasa a través de la ventana. Su curiosidad y sus ganas de jugar son sus mejores antídotos contra el aburrimiento.

2. A descansar. Aunque no renuncien a las aventuras, hay pocas cosas que les gusten más a los gatos que dormitar cuando están cansado o sencillamente les apetece. Pararnos y descansar cuando nuestro cuerpo nos lo pide es otra de las valiosas lecciones que podemos aprender de los gatos.

3. A cuidar nuestra higiene. Pocos animales hay más limpios que los gatos, para ellos la higiene es una prioridad.

4. A ser independientes. Los gatos actúan siguiendo sus propios instintos y su propio criterio, en vez de para complacer a los demás. Toda una lección de autenticidad.

5. A ser selectivos y a ir paso a paso. Los gatos no suelen darnos todo su cariño el primer día, necesitan tiempo para ir estableciendo lazos de cariño y son selectivos, saben que no pueden gustar a todo el mundo y prefieren dar todo su afecto a unos pocos elegidos.