La inseguridad es un rasgo de la conducta humana muy común. Todos nos sentimos inseguros alguna vez. Generalmente suele desarrollarse en la infancia y puede producirse por padres muy protectores y demasiado permisivos, así como por familias demasiado exigentes que no reconocen el esfuerzo, únicamente el resultado. La autoestima baja también puede desencadenarse por experiencias y relaciones traumáticas

El problema no es que seamos inseguros, porque la mayoría lo somos, sino que no sepamos vivir con ello. Lo peor es que lo ocultemos hasta convertirnos en algo contrario a lo que somos. Y es que individuos excesivamente extrovertidos, dominantes o incluso líderes de opinión pueden esconder una inseguridad y una baja autoestima que enturbie su manera de relacionarse con los demás y su manera de enfrentarse a la vida.

En la pareja, un carácter inseguro puede conducir a malentendidos, relaciones tormentosas, celos injustificados, sumisión, insatisfacción e infelicidad. Lo más saludable es, por tanto, afrontar esta característica, comentarla con madurez y superar los obstáculos para que no arruine nuestras relaciones personales, laborales y podamos ser más felices.

Maneras de vencer la inseguridad
Admite ante ti que tienes la autoestima baja: El primer paso para superar un problema es reconocerlo ante ti misma. De nada sirve ignorarlo o taparlo. Lo mejor es que lo airees, lo observes y analices para averiguar cuál puede ser la causa. Si la desconoces, puedes pedir la ayuda de un psicólogo que te ayude a encontrarla. Aún así, es un trabajo de reflexión y honestidad que puedes hacer tú sola y que además te ayudará a aumentar tu autoestima.

1. Trabaja la tolerancia: "La meta que debemos imponernos no es ser seguros, sino aprender a tolerar la inseguridad". Esta frase tan acertada de Erich Fromm viene a desmontar una de las teorías que más abundan en autoayuda: que hay que erradicar la inseguridad. Si bien es una mala acompañante de viaje, es una característica muy humana y de la que podemos aprender y crecer como personas.

2. Admite ante los demás que eres insegura: Reconoce ante tu entorno más cercano que no eres tan segura como pareces y que tienes tus miedos. Muchos se identificarán contigo. En el trabajo, sé sincera cuando no sepas cómo abordar un problema pero eso no te exime de asumir responsabilidades y dar lo mejor de ti misma. Simplemente, pide ayuda si es necesario y ¡adelante!

3. Comienza a aceptarte: ¿No eres perfecta? ¿Y quién lo es? Ni siquiera la naturaleza. Acepta tus defectos, trabaja los que puedes solucionar y enamórate de ti misma.

4. Huye de las personas tóxicas: Muchas de ellas pueden sacar provecho de tus inseguridades e incluso socavar más tu autoestima. Si las reconoces, aléjate.

5. Detecta la dificultad: Identificar el problema que nos puede hacer sentir inseguros es un paso firme hacia su superación. Obsérvalo y comunícalo si se trata de una inseguridad que surge dentro de la pareja o de tu equipo de trabajo.