El adiestramento positivo es aquel que se basa en premiar las conductas deseadas de la mascota para reforzarlas. Tanto si un cachorro acaba de llegar a casa y quieres dejarle claras las reglas desde el principio, como si hace meses que compartes piso con tu perro y quieres modificar alguna conducta que te irrite, prueba el refuerzo positivo. Esta técnica está avalada como una de las más rápidas y eficaces a la hora de adiestrar animales.

1. Deja claro qué pretendes
El primer paso en el adiestramiento de cualquier perro es hacerle entender de forma clara e inequívoca qué se le pide. No entienden el lenguaje, aunque lleguen a memorizar ciertas órdenes con el tiempo, así que para empezar si pretendes que se siente antes de recibir la comida empuja la parte inferior del tronco. Y repítelo varias veces para que quede claro.

2. El premio, aún más claro
Por el pan baila el perro... y añadiríamos, si lo ve. Tu mascota debe tener muy claro que tras el esfuerzo que se le pide que haga recibirá un premio. A la hora de seleccionar el premio debes tener en cuenta que debe tratarse de algo que al perro le encante y que no tenga todos los días. Con los perros, ya se sabe, los premios más codiciados son comida y diversión. Aunque lo verdaderamente importante es mantenerse firmes, no ceder. Si no acata la orden no debe recibir nada.

3. Transmítele entusiasmo
Los perros no entienden el lenguaje verbal pero sí el corporal. Son capaces de percibir si su dueño está enfadado con ellos, por ejemplo. Durante el refuerzo positivo es importante que como dueño te muestres muy motivado con la actividad, subrayar el éxito de su actitud. Además de darle un premio se aconseja mostrarse más cariñoso con el animal cuando elige el camino correcto.

4. Repetir, repetir y repetir
Es fundamental repetir la formación una y otra vez. El perro necesita oír suficientes veces las palabras para interiorizar su significado. Recuerda que siempre es mejor usar palabras cortas y no hacer grandes construcciones. Eso ha provocado que, a menudo, se recomienda el inglés. Siempre es mejor 'sit' o 'come' que 'siéntate' o 'ven aquí'. Con el paso de los días irás comprobando cómo el animal entiende qué se le pide.

5. Normalizar su acto
El entusiasmo que se le muestra a la mascota en las primeras formaciones para reforzar su logro debe ir disminuyendo paulatinamente. Cuando haya reaccionados un quincena de veces es tiempo de rebajar ese entusiasmo. Con todo, siempre es recomendable reforzarlo de vez en cuando con una palabra amable o un gesto cariñoso.