Ya sea porque somos intolerantes a la lactosa o porque por algún otro motivo hemos decidido prescindir de los lácteos ?por ejemplo, porque seguimos una dieta vegana o simplemente porque consideramos que la leche animal no nos conviene-, es importante saber que existen otros muchos alimentos ricos en calcio que podemos incluir en nuestra dieta para no tener carencias.

1. Las verduras de hojas verdes y, especialmente, las de la familia de la col, especialmente la col rizada o kale y el brócoli, dos alimentos muy completos que aportan una gran cantidad de calcio.

2. Las sardinas en lata y otros pescados de tamaño pequeño de los que comemos también las espinas, como las anchoas o los boquerones, puesto que son las espinas las que nos aportan el calcio.

3. Las naranjas no sólo son deliciosas y ricas en vitamina C, también son una de las pocas frutas que tienen un aporte significativo de calcio.

4. Los frutos secos, especialmente las almendras pero también las avellanas y las nueces, son una buena fuente de calcio.

5. Los higos. Comer higos secos entre horas para saciar el apetito, sin excesos si queremos cuidar la línea porque se trata de un alimento muy calórico, es una excelente forma de aumentar nuestra ingesta de calcio diaria. Además, los higos tienen muchas otras propiedades beneficiosas para el organismo.

6. El amaranto es uno de los alimentos con una mayor proporción de calcio en su composición, incluso más que la leche. Este cereal proveniente de América del Sur y Central es así una de las mejores opciones para aumentar nuestro consumo de calcio.

Pero no sólo la alimentación es básica para tener un buen aporte de calcio, también hábitos como tomar el sol con moderación son importantes ya que a través de la exposición de la piel al sol se estimula la producción de vitamina D que aumenta la absorción de calcio. Los complementos alimenticios pueden ser también una solución para aumentar nuestros niveles de calcio.