1. Es muy rico en potasio: es recomendable para las personas que siguen dietas hipocalóricas, para quienes sufren trastornos de la alimentación y para las personas con grandes necesidades nutritivas (niños y mujeres embarazadas, por ejemplo).

2. Está compuesto por un 90% de agua: es una de las frutas más refrescantes e hidratantes y tiene propiedades diuréticas y laxantes. Se puede tomar si se quiere bajar de peso. 3. Contiene muy poco azúcar, y por ello es adecuado para las personas diabéticas.

3. Para elegir un buen melón hay que fijarse en la piel. Si es rugosa y tiene las tajadas dibujadas, saldrá bueno. Si, además, el rabillo se rompe cuando intentamos torcerlo, el melón ya está listo para comer. Yo, cuidado, porque consumir un melón que todavía no está maduro ?más allá del sabor amargo- puede provocar indigestión.

4. La mejor manera de guardar un melón abierto es meterlo en la parte menos fría de la nevera y taparlo con film transparente, que evitará que la fruta absorba otros olores.

5. Para una mejor digestión, es ideal tomarlo solo o antes de las comidas.

6. Existen unas 850 variedades de esta fruta y la mejor temporada para consumirlo es de mayo a septiembre.