El tempeh es un derivado de la soja que se fermenta junto con el moho rizophus y lleva preparándose en los países asiáticos durante miles de años. A diferencia del tofu, menos sabroso, tiene un sabor parecido al del las nueces, y aporta una gran cantidad de proteína, calcio e isoflavonas beneficiosas para el organismo.

Entre sus mochas propiedades podemos encontrar la siguientes:

1. Su alta concentración de proteínas lo convierte en uno de los mejores sustitutivos de los alimentos de origen animal. Con solo 110 gramos de tempeh estaremos aportando un 40% de las proteínas diarias necesarias.

2. Reduce el riesgo de padecer enfermedades cardíacas.

3. Ayuda a prevenir los tipos de cáncer asociados al tracto digestivo.

4. Regula el nivel de azúcar en sangre.

5. Su alto contenido en manganeso lo convierte en un gran antioxidante.

6. Ayuda a regular el ritmo intestinal.