1. Análisis de sangre: No se trata de una prueba definitiva pero las alteraciones en los resultados pueden poner en alerta al médico que realizará otras pruebas más definitivas o sugerirá un seguimiento. Por ejemplo, podrían indicar una infección, un déficit de alguna vitamina, una alergia alimentaria, una alteración en órganos vitales como el hígado, el riñón o un exceso de colesterol que aumentaría el riesgo de una enfermedad cardiovascular o de azúcar en sangre que podría indicar diabetes.

2. Mamografía: Es una imagen de rayos X de las mamas que se utiliza para detectar lesiones malignas o benignas de la mama. Se coloca la mama sobre una superficie plana que contiene la placa de rayos X. Luego, se presiona firmemente contra la mama con un dispositivo denominado compresor para ayudar a aplanar el tejido de la misma. Mientras se toma la imagen, que dura un par de segundos aproximadamente, la paciente debe contener la respiración. Es una prueba un poco incómoda pero puede salvar muchas vidas.

3. Papanicolau o citología vaginal: Se practica durante el examen pélvico, y resulta un poco incómodo. Con una espátula de madera, un cepillo o una esponja de algodón, el médico raspa suavemente la superficie del cérvix para recoger células, y también toma muestras de dentro del canal cervical insertando una torunda de algodón. Las células son enviadas al laboratorio para un análisis microscópico. Puede detectar el Virus del Papiloma Humano (VPH), una enfermedad que puede aumentar el riesgo de cáncer.

4. Ecografía Abdomino-pélvica y transvaginal: También están indicadas para conocer el estado de salud de la mujer, tanto de su aparato reproductor (transvaginal) como la morfología de los riñones, hígado, vesícula, páncreas, vejiga y ovarios (abdomino-pélvica). Esta última debe hacerse en ayunas y con la vejiga llena.

5. Densitometría: Está recomendada en mujeres postmenopáusicas y su finalidad es detectar la masa ósea para prevenir o diagnosticar la osteoporosis, que puede causar una fractura ósea. La exploración que utiliza dosis bajas de rayos-X que pasan por todo el cuerpo, y toman una radiografía de la espina dorsal y de la cadera. Hay aparatos menos sofisticados que pueden medir esta densidad en la muñeca o en el talón.

6. Colonoscopia: Es un examen interno del colon, empleando un instrumento llamado colonoscopio, que consiste en una pequeña cámara adherida a un tubo flexible. Esta prueba puede detectar e incluso extirpar pólipos que podrían convertirse en cáncer o diagnosticar un cáncer de colon.