La granada es una fruta rica en vitamina C, vitaminas del grupo B, E, ácido fólico y sobre todo, antioxidantes. Gracias a sus abundantes nutrientes se la ha declarado como la reina de las frutas.

Es útil para:

1. Prevenir el cáncer: Los antioxidantes que contienen pueden ayudar a frenar los radicales libres, responsables del envejecimiento, las enfermedades cardiovasculares o el cáncer. Según un estudio realizado por la Universidad de California señaló que es un 20% más antioxidante que otras bebidas. De hecho, su contenido en polifenoles es superior al de otros alimentos más populares para prevenir estas enfermedades como el té verde o los arándanos.

2. Disminuir el colesterol: Tomar un zumo de unos 180 ml diarios también ayuda a disminuir el colesterol malo (LDL) y el riesgo de arteriosclerosis, una enfermedad por la que las arterias se vuelven rígidas y gruesas y dificulta la circulación sanguínea.

3. Depurar el organismo: Esta fruta también ayuda a activar la función depurativa del organismo que se lleva a cabo a través de órganos como los riñones o el hígado. De esta manera se eliminan las toxinas para evitar que se acumulen.

4. Adelgazar: Contiene solo 72 calorías por cada 100 gramos. Además, ayuda a distribuir la grasa corporal evitando que se acumule en la zona del abdomen, una localización que pone en riesgo la salud ya que se asociado con un riesgo mayor de diabetes, obesidad o enfermedades cardiovasculares.

5. Ayudar a controlar la diarrea: Sus propiedades astringentes ayudan a mejorar este trastorno.

6. Aumentar el deseo sexual: Según un estudio llevado a cabo por la Universidad Queen Margaret de Edimburgo su zumo aumenta la testosterona con lo que contribuye a incrementar el deseo sexual.

Cómo aprovechar sus propiedades:

Puedes tomar granada de diversas maneras:
- Exprimiendo su zumo
- Como complemento de ensaladas, por ejemplo, acompañando a verduras como las espinacas o la escarola
- Como tentempié comiendo sus granos
- Añadiéndola a sopas o cremas