Zumo de naranja, yogur, miel… Se predica que alimentos como estos contribuyen a aumentar las defensas y a combatir gripes y resfriados, ¿pero qué hay de cierto en que mejoren el sistema inmunitario? Por ahora, se carece de una base científica suficientemente amplia que lo acredite. De hecho, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) –la entidad encargada de regular las declaraciones de salud relacionadas con los alimentos o complementos dietéticos– no ha aprobado que ningún alimento esté relacionado con la inmunidad ante enfermedades.

Lo que sí que está demostrado es que la dieta mediterránea garantiza una buena calidad de vida y previene patologías degenerativas, tal y como apunta la Organización Mundial de la Salud (OMS). Por tanto, está claro que si evitas carencias nutricionales y sorteas una bajada de defensas, te expones menos a enfermar. La dieta diaria juega un papel decisivo en ello: por eso te lo ponemos fácil con recetas que salvaguardan tu salud. 

Caldo de pollo

Caldo de pollo

Este plato tradicional es uno de los más deseados al llegar el frío por su efecto reconfortante y, como su ingrediente principal es el agua, mantiene la hidratación a raya. Pon a calentar una olla con 5 l de agua, añade un cuarto de muslo de gallina y el esqueleto de un pollo entero. Déjalo hervir durante una hora, desengrasándolo de vez en cuando. Incorpora cebolla pelada, una hoja de apio y un puerro. Tápalo y déjalo hervir una hora más. Añade sal al gusto. Para acabar, retira del caldo las verduras y la carne –excepto la zanahoria, si quieres, que se puede aprovechar–, y cuélalo.

Espaguetis con coco, cúrcuma y calabacín

Espaguetis con coco, cúrcuma y calabacín

En enero se publica el nuevo libro de Odile Fernández, Mi revolución anticáncer (Planeta). Esta médico de familia superó un cáncer de ovarios en estadio IV en 2010, y en su blog comparte algunas de la recetas que, en su opinión, ayudan a frenar el desarrollo de esta enfermedad y a superarla. Para preparar esta que te proponemos, asegúrate de usar alimentos procedentes de la agricultura ecológica. Cuece espaguetis sin gluten de arroz y quinoa hasta que estén al dente. Sofríe el ajo en una sartén con aceite de oliva. Añade la cúrcuma y la pimienta y remuévelo un minuto. Incorpora el calabacín y cocínalo a fuego medio durante 5 minutos. Escurre la pasta, añade el calabacín y el sofrito y espolvorea el plato con semillas de lino. 

Mandarinas con chocolate negro y pistachos trinchados

Mandarinas con chocolate negro y pistachos trinchados

Las naranjas y las mandarinas están más gustosas y dulces entre los meses de enero y marzo. Aparte, son una de las mayores fuentes de vitamina C, un nutriente que la EFSA destaca como implicado en la formación normal del colágeno y el buen mantenimiento de la piel. Pela las mandarinas y separa

los gajos uno a uno. Prepara 150 g de chocolate negro para postres al baño maría y cuando empiece a fundirse, añade 30 g de mantequilla, 3 cucharadas de agua caliente y remuévelo todo hasta que obtengas una crema muy fina. Pela 100 g de pistachos y trínchalos. Riega los gajos de mandarina con un chorrito de chocolate caliente y decora el plato con los pistachos trinchados.

Rollitos de lenguado con jamón y crema de setas

Rollitos de lenguado con jamón y crema de setas

En personas con problemas cardiovasculares o hipertensión, aún cobra más importancia cuidar la dieta. Esta, que principalmente aporta vitaminas del grupo B y ácido fólico, es una de las que recomienda la Fundación Española del Corazón. Corta 4 lenguados a filetes y coloca una loncha de jamón ibérico en cada uno, enrollálos entre sí y sujétalos con un palillo. Pocha el ajo y la cebolla, incorpora setas y rehógalo todo. Cúbrelo con un caldo de verduras y déjalo cocer 10 minutos. Tritura, cuela y reserva. Saltea los rollitos de lenguado a fuego fuerte y mételo en el horno a 180 ºC durante 10 minutos para terminar su cocción. Emulsiona la crema de setas con aceite de oliva y rectifica de sal. Coloca en un plato sopero la crema de setas y encima los filetes de lenguado. Añade encima de cada uno un poco de cebollino picado y unas gotas de aceite virgen.

Brocheta de pollo con dip de manzana y yogur

Brocheta de pollo con dip de manzana y yogur

La web de la Asociación Española Contra el Cáncer recoge recetas saludables a la par que apetecibles. La que hemos elegido incluye manzana, que está en su punto óptimo de maduración en los meses de frío. Para la salsa, pica 6 hojas de menta y 8 ramas de cebollino, mézclalas con un yogur sin azúcar y el zumo de medio limón, y añade una pizca de sal. Para las brochetas, pela 2 manzanas granny smith, quítales el corazón, pártelas en octavos y luego cada octavo en 3 trozos. Corta el pollo en dados similares a los de la manzana. Monta la brocheta intercalando los dos ingredientes. Sala y marca la brocheta a la plancha hasta que el pollo esté en su punto.

Empedrat

Empedrat

2016 ha sido el Año Internacional de las Legumbres, declarado por la OMS y la FAO. Esta última entidad destaca en su web algunas recetas con estos alimentos entre las que se encuentra un plato de tradición catalana. El empedrat es una ensalada a base de bacalao y judías blancas que se prepara así: pon 500 g de bacalao desalado en remojo. Lávalo bien para quitarle el máximo de sal y déjalo remojar al menos una hora. Cambia el agua a los 30 minutos. Tendrás que ir probándolo y, si aún está salado, dejarlo reposar un rato más. Mientras, pica estas verduras: 4 tomates maduros cortados a dados, pimiento verde, cebolla a tiras muy finas. Incorpora aceite de oliva virgen y sal. Añade la judía blanca hervida. Escurre bien el bacalao , incorpóralo, junto a unas cuantas olivas negras y reménalo todo bien. Dale el toque final agregando un huevo duro y unas hojas de perejil para decorar

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Para elaborar este plato que aconseja la Fundación Dieta Mediterránea, sumerge la rúcula en agua fría durante unos minutos. Escúrrela bien. Pela y limpia una cebolleta, retirando las raíces y las puntas muy verdes y córtala en juliana fina. Corta el queso de cabra a virutas con un pelador. Por otro lado, corta el membrillo a dados. Para la vinagreta, mezcla en un vaso aceite de oliva virgen con vinagre balsámico de módena, sal y pimienta. En un bol, mezcla la rúcula y la cebolleta para que se impregne bien. Decora cada plato añadiendo daditos de membrillo, un puñado de nueces y virutas de queso. La nuez aporta ácidos grasos esenciales, reconocidos por la EFSA para mantener unos niveles normales de colesterol. 

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