Para entender bien cómo se desgastan las articulaciones es importante saber cuál es su función y cómo la llevan a cabo. Los extremos de los huesos están recubiertos de cartílago, un tejido duro pero flexible que actúa amortiguando y facilitando el movimiento. El engranaje lo completan los ligamentos y la cápsula articular que permite fijar la articulación; además, es donde se secreta el líquido sinovial, encargado de lubricar y nutrir la articulación.

Las articulaciones permiten que exista movimiento entre los huesos y que podamos mover, girar y doblar las distintas partes de nuestro cuerpo. Algunas articulaciones actúan como si fueran “bisagras”, posibilitando simplemente un movimiento de cierre y apertura, como en el caso de las rodillas y los codos. Otros movimientos como los que realizamos hacia adelante o hacia atrás, en sentido lateral o girando, son posibles también gracias a las articulaciones, es el caso de la cadera o del hombro.

 

¿Por qué las articulaciones se resienten con la edad?

 El cartílago de la articulación se va desgastando con el paso del tiempo. Esto conlleva que los extremos de los huesos estén menos protegidos y que el rozamiento pueda provocar molestias y dolor.

Un elevado porcentaje de personas padecen malestar articular debido a que, con los años, el cuerpo pierde la capacidad de producir colágeno, una proteína -presente en la carne y pescado- que ayuda a conservar tus articulaciones en condiciones normales.

En el caso concreto de las mujeres, la llegada de la menopausia aumenta el riesgo de padecer molestias articulares debido, principalmente, a los cambios hormonales. Los responsables son los estrógenos, que en esta etapa disminuyen sus niveles y que juegan un papel protector de la articulación.

 

¿Por qué las articulaciones sufren con el deporte?

La práctica de algunos deportes es un factor de riesgo para sufrir problemas en las articulaciones. La sobrecarga articular o la repetición continuada de determinados movimientos -especialmente correr y saltar- acaba pasando factura.

 

 

8 hábitos para cuidar tus articulaciones

 

1. Practica ejercicio moderado de forma regular. ¡Camina, nada, monta en bici! Cualquier deporte que no suponga tener que correr o saltar, que es cuando las articulaciones sufren más.

2. Haz estiramientos suaves cada día. Te ayudará a mantener las articulaciones en buena forma.

3. Evita el sobrepeso. Los kilos de más pueden producir sobrecarga en huesos y articulaciones y aumentar el desgaste.

4. Realiza las tareas cotidianas cuidando las posturas y no cargando siempre las mismas articulaciones.

5. Si haces ejercicio intenso, respeta los periodos de descanso para que las articulaciones se puedan recuperar.

6. Procura minimizar los movimientos repetitivos que aumentan la presión y el roce en las articulaciones, favoreciendo un mayor desgaste.

7. Consulta con tu médico o farmacéutico si sientes molestias. No esperes a que el dolor vaya en aumento.

8. Ayúdate con complementos alimenticios que incluyan colágeno. Contribuyen al bienestar de las articulaciones. Los deportistas profesionales y los que realizan ejercicio físico diario someten a sus articulaciones a una repetición constante de movimientos que hacen que las articulaciones se vayan desgastando y que puedan surgir molestias o dolor.

 

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