1. Tomar conciencia: debemos analizar la relación con cierta perspectiva. Para ello, va bien leer algún libro, buscar alguna web sobre este tema, ver vídeos, etc. Si al hacerlo nos sentimos completamente reflejados, es porque sin ninguna duda, tenemos dependencia emocional. Se trata de una adicción y por ello, tenemos que estar dispuestos a dejar de "consumir".

2. Piensa en lo sufrido: es muy bueno hacer un listado negativo, esforzarnos en recordar todo lo que no nos gusta de la otra persona, todo lo que nos ha hecho llorar y pasarlo tan mal.

3. Controla tu la mente: Una vez tenemos claro todo lo que hemos sufrido y los motivos por los que no es la persona que merecemos, debemos aprender a controlar nuestros pensamientos. Debemos dejar de pensar constantemente en el otro. Para ello, es recomendable planificar muchas actividades, salir y quedar con amigos. Hay que evitar a toda costa, quedarnos solos en casa y sin tener nada que hacer.

4. Pasar a la acción: Hacer lo que haga falta para recuperarnos a nosotros mismos y sobre todo recuperar las ganas de vivir, de ilusionarnos, de disfrutar y de ser felices con aquellos que nos quieren de verdad. Este punto implica pedir ayuda terapéutica si vemos que solos no salimos adelante. ¡En muy pocas sesiones se pueden hacer grandes cambios!

5. Superar el síndrome de abstinencia: Por tratarse de una adicción, al intentar cortar el vínculo puede que atravesemos períodos en los que todo nuestro cuerpo y nuestra mente nos piden que volvamos al lado de la otra persona. Si esto sucede, debemos esforzarnos en recordar por qué nos alejamos y volver a leer el listado negativo para tener presente cuanto sufrimos y los motivos por los que no queremos volver allí.

6. Contacto 0: Este es, en mi opinión, el punto más importante. Contacto 0 implica no ver al otro, no hablar con él, no escribirnos mails ni otro tipo de mensajes. Implica bloquearle de todas las aplicaciones que tenemos en el móvil (whatsapp, sms, llamadas, etc) así como de todas las redes sociales (Facebook, Instagram, etc). Si pretendemos cortar la necesidad que tenemos y estamos recibiendo información del otro constantemente, no lo conseguiremos nunca. Hay que dejar de pensar en él, con lo que debemos cortar todo lo que nos lleve a hacerlo, incluso dejar de hablar de él con los amigos.

7. Recaídas: También debido a que es una adicción, puede que haya recaídas durante el proceso de desenganche. No debemos hundirnos si eso pasa. Es normal y lo importante es que volvamos a ponernos de nuevo en nuestro lugar y continuemos con el contacto 0.

8. Actividad: Es muy recomendable empezar a hacer actividades nuevas y diferentes que ocupen nuestra atención y nos mantengan alejados de aquellos pensamientos recurrentes. Si nuestros amigos tienen pareja, hijos, o están lejos, debemos hacer nuevas amistades, conocer otras personas que estén en una situación parecida a la nuestra: que no tengan pareja. Así dispondremos del mismo tiempo libre y por tener necesidades parecidas, podremos empezar a planificar nuestro tiempo libre de manera conjunta. Poco a poco iremos volviendo a la normalidad y la ilusión irá llenando nuestro interior.