Saber qué comer no siempre es sencillo. Entre la publicidad y las grandes superficies que nos ofrecen cantidad de productos perfectamente empaquetados y con eslóganes que hablan de salud o de alimentos 'light' es fácil confundirse. Estos consejos –inspirados en los que ofrece Michael Pollan, autor experto en alimentación, en su libro Saber Comer– pueden ayudarte a reconocer cuáles son los alimentos que de verdad te sientan bien.

1. Evita los alimentos que en su etiquetado tengan más de tres ingredientes. Probablemente estén llenos de reveladores del sabor y aditivos químicos que no tengan nada de nutritivo.

2. Privilegia la comida que viene de la tierra. Los vegetales, la fruta, los frutos secos, los tubérculos. Comida con fecha de caducidad porque está en su estado natural.

3. Si compras carne procura que sea de animales criados de forma ecológica, sin piensos industriales, con una comida adaptada a sus necesidades.

4. Privilegia las frutas y verduras de temporada y de proximidad. Si compras fresas en septiembre probablemente hayan tenido que hacer un viaje tan largo hasta llegar a tu plato que hayan perdido por el camino buena parte de sus propiedades nutricionales. Infórmate también sobre si provienen o no de cultivos transgénicos.

5. No recurras sistemáticamente a lo alimentos etiquetados como 'light' o enriquecidos. Todos ellos son productos tratados artificialmente y mucho menos saludables que alimentos ricos en vitaminas de forma natural, como la fruta fresca.

6. Comprueba el etiquetado de los alimentos, si no comprendes la mitad de los componentes déjalo en el estante. La comida no debería ser un laboratorio químico.

7. Si el alimento es el nombre de una marca no es un buen alimento. La bollería industrial, la comida rápida... todos los alimentos que tienen el mismo nombre en todo el mundo son poco recomendables.

8. Evita los aromas, los edulcorantes. Muchos alimentos se envasan con aditivos cuando son mucho más nutritivos en su estado natural. Por ejemplo, para el desayuno pueden comprarse copos de avena al natural en vez de cereales industriales llenos de aditivos.

Puedes conocer más sobre qué nos sienta bien comer con el libro Alimentos que alargan la vida.