¿Es normal ver borroso o que los ojos te hagan chirivitas? ¿Y que notes como una mota de polvo que no hay manera de retirar? ¿Sientes dolor? ¿De un tiempo a esta parte has perdido visión? Tenemos dos ojos para toda la vida y de nosotros depende cuidarlos –aunque a veces parece que nos esforcemos más en boicotearlos–. Si detectas alguno de estos síntomas interprétalo como una llamada de atención para pedir cita en oftalmología.

 

1. Te has dado un golpe

Por ejemplo, te has arañado sin querer con una rama o te han dado un pelotazo. Puedes tener desde una pequeña herida superficial a una hemorragia interna. «En estos casos hay que hacer una exploración de fondo del ojo bajo dilatación pupilar para descartar daños en la retina y zona periférica», explica el oftalmólogo Fernando A. Rodríguez Mier.

2. Has cumplido los 40

Te sientes como una adolescente, pero la edad no perdona. En torno a los 40 empieza a aparecer la vista cansada o presbicia. Puedes seguir alejando más y más el libro cada vez que intentas leer o consultar con un experto. «En esta edad, o, a lo sumo, a partir de los 50 también hay que vigilar la posible aparición de glaucoma, incluso si no hay síntomas. Una tensión intraocular elevada (más de 20mm Hg) es un factor que predispone a sufrir esta patología», apunta el doctor Gonzalo Muñoz, de Clínica Baviera.

A partir de entonces se recomienda una revisión anual para descartar cataratas, degeneración macular…
 

Síntomas oftálmologo 40 años

 

3. Lagrimeas y no es de tristeza

Te pica el ojo y notas como un constante lagrimeo o secreción de lágrimas viscosas. Si dura unos minutos lo más probable es que estés pelando cebollas y la cosa no llegue a más. En caso de que el malestar se prolongue más allá de dos días o aparezca con frecuencia podría tratarse de algún tipo de alergia –desde tu propio maquillaje a los cambios de temperatura–. Desde el Instituto de Microcirugía Ocular apuntan otras causas que conviene descarar, como obstrucción del lagrimal, conjuntivitis, ojo seco o problemas del párpado.

4. Notas algo raro ahí dentro

Pica, molesta, duele… frotas. Y frotas. Y sigues frotando. Puede ser que haya entrado una pestaña o polvo. Si a la primera no sale no frotes más y el enrojecimiento va a más, visita al oftalmólogo. Tal vez se trate de una conjuntivitis o una herida corneal.

5. Tienes los ojos rojos

Y no has bebido. El doctor Óscar Gris, especialista en córnea del Instituto de Microcirugía Ocular (IMO), aclara que «afortunadamente la mayoría de pacientes que presentan ojo rojo sólo tienen una inflamación leve en la superficie ocular, que puede deberse a distintas patologías. Las más frecuentes son las conjuntivitis, pero también el síndrome de ojo seco y las alteraciones relacionadas con el uso de lentes de contacto». En los casos más severos podría tratarse de glaucoma. 
 

Síntomas oftálmologo vista cansada

 

6. Ves doble

Y tampoco has bebido. Esta anomalía puede deberse al cansancio o al estrés. Descansa y desaparecerá. Pero también podría anunciar estrabismo, parálisis de músculos oculares, problemas del sistema nervioso central, cataratas, patología corneal o enfermedades orbitarias. Olvídate de conducir y ve al especialista.

7. Ves manchas

Es como cuando no has retirado la suciedad del objetivo de la cámara y las fotos tienen churretones pero a tiempo real. Puede ser un punto, una especie de pelo o una zona de visión donde no se ve con nitidez. Las causas van desde una miopía a una hemorragia o desprendimiento de retina.

8. Pérdida de visión

Puede ser en un ojo o en ambos. Es uno de los casos más peligrosos, catalogado como urgencia médica, ya que además de glaucoma puede estar avisando de una inflamación o un infarto del nervio óptico. Incluso de un infarto cerebral.