El cambio climático nos da miedo a todas, pero no siempre hacemos todo lo que está en nuestras manos para intentar frenar este problema. Ayudar a combatirlo o reducirlo es un reto global, un compromiso que no tiene fronteras. Y aunque cada vez se suman más personas a la lucha, todavía no somos las suficientes.

El calentamiento global no cesa y, por tanto, la temperatura del planeta sigue incrementando constantemente. Por lo que se están perjudicando los sistemas físicos, biológicos y humanos, mientras el tiempo corre en nuestra contra.

¿Qué podemos hacer nosotras?

El ser humano está contribuyendo a aumentar la emisión de gases de efecto invernadero y, en consecuencia, la atmósfera acumula demasiado calor. Sin darnos cuenta, hemos provocado el deterioro de la flora y la fauna, la destrucción y el desaprovechamiento de los recursos económicos, la aparición de fenómenos meteorológicos más violentos, y hemos puesto en peligro la existencia del ser humano.

La sociedad se ha manifestado y ha empezado a reclamar una ley de cambio climático, para conseguir un mayor compromiso internacional. Desde las altas personalidades hasta nosotras, en nuestro día a día, podemos hacer muchas cosas por la causa. Empezando por nuestro hogar, aunque quizás no lo tenías en cuenta. 

¡Adopta estas medidas en casa!

Cada gesto cuenta y tú también puedes poner de tu parte. Si todavía no le dabas la suficiente importancia, ¡reacciona! Si todas sumamos, la situación podrá mejorar. Hay cosas que puedes hacer y que, quizás, todavía no te habías planteado. Sin embargo, están en tus manos y son aplicables a tu rutina y hogar.

Alimentación responsable

Consume más frutas y verduras, ya que criar el ganado acarrea una gran contaminación. Compra productos de proximidad, para reducir las emisiones contaminantes causadas por el transporte, y alimentos de temporada, para contribuir al desarrollo de producciones sostenibles.

Ten cuidado con los electrodomésticos

En la cocina, también debes adaptarte. Un método para ahorrar mucha energía es tapar las ollas a presión y las cazuelas, cuando estas preparando la comida. Y si te sobra, espérate a que se enfríe antes de ponerla de nuevo en el frigorífico.

Asimismo, ten en cuenta la disposición de los electrodomésticos en tu hogar. Si colocas el frigorífico y el congelador junto a los fuegos o la caldera, les costará más mantener la temperatura adecuada y el consumo energético será mayor.

Instala un regulador de caudal del agua

Calentar el agua consume muchísima energía. Imagínate la cantidad que se gasta en épocas de frío. Por eso, puedes instalar un regulador de caudal del agua, el cual contribuirá en la disminución del gasto energético y te permitirá ahorrar en agua caliente.

Vigila con el stand-by

¿Cuántas veces has dejado los aparatos eléctricos conectados a la luz? Demasiadas veces, dejamos la televisión y el cable del móvil o del ordenador conectados a la corriente. Y aunque no estén encendidos, al estar en stand-by se seguirá consumiendo energía.

Utiliza bombillas de bajo consumo

Puedes ahorrar una gran cantidad de dióxido de carbono si utilizas bombillas de bajo consumo. Son más caras que las de toda la vida, pero supondrán un gran ahorro a largo plazo, ya que consumirás mucha menos energía y disminuirán tus gastos de electricidad.

Aprovecha tu jardín

Tanto si tienes un jardín, como una terraza o un pequeño balcón, aprovéchalos y haz plantaciones. Con un solo árbol, se produce un gran incremento de la absorción de dióxido de carbono.

Opta por productos de segunda mano

Todos necesitamos una segunda oportunidad, y los productos de segunda mano también. Comprar algo que ya ha sido utilizado o intercambiar estos artículos, ayuda a reducir desechos. Incluso, quizás puedes darle otra utilidad diferente.

Controla el termostato

No te descuides de regular la temperatura de tu hogar. Piensa que con una variación de un grado, ya se reduce o incrementa notablemente la factura. Además, al ventilar, no dejes mucho tiempo las ventanas abiertas. Y en verano, no abuses en exceso del aire acondicionado.

Reduce el uso de embalajes

Hay una gran cantidad de residuos de embalajes que se acumulan y perjudican el medioambiente. Entre las opciones, se puede optar por comprar envases más grandes o utilizar materiales reutilizables para poder reaprovecharlos.

Recicla

Se lleva diciendo desde hace tiempo pero, aún así, todavía hay muchas casas en las que no se recicla. Separar la basura no debería costar tanto y es un gesto que cuenta mucho. Asimismo, valora la cantidad de residuos que se generan si compras envases pequeños o si utilizas bolsas de plástico. Lleva una bolsa reutilizable siempre en tu bolso, así no te olvidarás y no tendrás que utilizar una de plástico.