Perder grasa, aumentar músculo y por lo tanto, adelgazar. ¿Son estos tus objetivos cuando piensas en acelerar el metabolismo? Sigue leyendo con atención.

Arranca la operación bikini para muchas de nosotras y lo hace con fuerza. ¿Cuál es la mejor forma de adelgazar? Todas sabemos que cuando hablamos de la mejor no es siempre la más rápida, aunque sí la más saludable y sobre todo aquella que nos permite poder mantener nuestro peso ideal en el tiempo sin darle cancha alguna al temido efecto rebote. ¿Y qué es lo mejor que podemos hacer antes de comenzar una dieta? Tres palabras clave: resetear nuestro metabolismo.

Con la edad, el metabolismo se va haciendo cada vez más perezoso, va disminuyendo el porcentaje de músculo, se queman menos calorías y, en consecuencia, comienza a acumularse más grasa ¡y suben los kilos!. Para evitar este proceso de deterioro debemos aprender cómo funciona nuestro metabolismo y así aprender a entrenarlo y, aunque es cierto que en algunos casos es más sencillo que en otros (el metabolismo viene determinado por la genética), para nadie es del todo imposible modificarlo, sobre todo con estos tips.

1. Ejercicio cada día: no tienes que entrenar para una maratón, pero hacer ejercicio es el secreto para quemar grasa y lograr un metabolismo activo. Se trata de mantener el cuerpo en movimiento y evitar el sedentarismo, por lo que cualquier deporte es válido (caminar, nadar, correr, subir y bajar escaleras…), solo necesitas 45 minutos de tu día a día para comenzar con el proceso de reseteo del metabolismo. Pero los milagros no existen, hay que ser constante.

2. Comer activa tu metabolismo: ¿eres de las personas que piensan que si te saltas una comida perderás peso? Pues acabas de cometer uno de los mayores errores de una dieta saludable diaria. Hay que comer para quemar y lo más importante, hacerlo en pequeñas cantidades y más seguidas (el famoso truco de las 5 comidas al día) siendo la más importante de todas ellas el desayuno.  Es importante arrancar el día con un buen desayuno, que aportará a nuestro cuerpo la “gasolina” necesaria para no pasar hambre el resto del día.

3. Incluye grasas en tu dieta: seguramente este punto es el que más dudas te genera, pero podemos asegurarte que es uno de los más fundamentales si quieres perder, precisamente eso, grasa, de forma sana. ¿Por qué? Porque la ingesta de grasa nos ayuda a equilibrar los niveles de azúcar y colesterol. Incluir un nivel de grasa adecuado (y de grasa sana, no es lo mismo un aguacate que una pieza de bollería industrial) es fundamental para que los órganos implicados en nuestro metabolismo, como el hígado, cumplan su papel.

4. Abusa de alimentos como la canela, las alcachofas o el té: estos son algunos de tus grandes aliados a la hora de resetear y activar tu metabolismo. ¿Por qué? Porque son bajos en calorías, disminuyen los niveles de glucosa y colesterol en la sangre y contienen componentes que aumentan el metabolismo energético hasta 20 veces. En el caso de la alcachofa, además, se ha demostrado que ayuda a reducir la sensación de hambre, por lo que siempre tendremos la sensación de estar más satisfechos.

5. Cambia tus horarios: en España tenemos un gran lastre con nuestros horarios imposibles, sobre todo en las cenas, que resultan ser muy tardías. Parece una tontería, pero el hecho de acostarse con la digestión hecha es fundamental para activar el metabolismo, ya que el cuerpo se prepara para el descanso y no quema de forma tan activa. Si antes de dormir, ya lo “hemos quemado”, ese trabajo ya estará hecho antes de nuestro prolongado y placentero sueño.