La felicidad es en gran medida una elección. Parece simple, pero la simplicidad es a menudo profundamente difícil de poner en acción. Existe poca gente que tenga su trabajo ideal, por lo que es importante pensar positivamente acerca del trabajo que se realiza. Evitar a las personas negativas y encontrar los compañeros de trabajo que sean más afines con quienes se disfrute trabajando es esencial.

En ciertas circunstancias se puede llegar a odiar el trabajo, por lo que se debe encontrar algún aspecto con el que se disfrute haciéndolo, ya que si uno hace lo que le gusta, al menos una vez al día, el trabajo en general no parecerá tan malo. Uno mismo es quien más tiene que ganar al desarrollarse profesionalmente, así que es necesario tomar consciencia de ello y no quedarse inmóvil. De hecho, en lugar de esperar recibir información sobre el trabajo es mejor pedir opinión.

El feedback es muy importante para mantener una buena comunicación bidireccional entre el empleado y el jefe. De este modo se pueden recibir buenas críticas que ayudan a motivar al empleado a seguir con su trabajo. También es inteligente hablar con los consumidores para así conocer lo que piensan del trabajo que se realiza y poder adaptarlo a sus necesidades. La comunicación es esencial para desarrollar confianza y poder sentirse valorado en la empresa.