La mejor manera de cuidar al hígado es elegir alimentos vegetales con un ligero toque amargo, como pueden ser la endivia y la escarola, ya que aumentan la excreción de bilis hacia el intestino. La alcachofa, en concreto, contiene flavonoides y antioxidantes de acción antiinflamatoria, por lo que suele ser uno de los alimentos que más unanimidad despierta entre los expertos. También el boldo, un árbol cuyas hojas tienen propiedades medicinales y que se toma en infusión.

"En general, lo que le va mejor al hígado, subraya la nutricionista Magda Carlas, son los alimentos poco procesados y poco empaquetados y precocinados. Cuanto menos trabajo tenga el hígado, en cuanto aditivos y condimentos, mucho mejor", dice.

En el otro extremo, lo que peor parece sentarle al hígado es beber alcohol, pues irrita las células hepáticas, así como automedicarse innecesariamente, en tanto los fármacos también acaban pasando por el hígado. "Al hígado le sientan muy bien las dietas bajas en grasa y ricas en alimentos vegetales e integrales", apunta a modo de resumen la dietista y nutricionista Júlia Farré.

Acorazar el hígado es fundamental para reforzar nuestro sistema inmunitario pero protegerlo también es cuidar otras muchas funciones de nuestro cuerpo.