Tienes el chocolate situado de forma estratégica en la despensa para localizarlo rápido cuando el día se tuerce. Te mueres de gusto con la horchata o el granizado de limón en esos ratos de verano en los que parece que el tiempo no corre. Si te ves reflejada en estos momentos o en escenas similares a estas, eres de las que piensas que los alimentos son capaces de subirte el ánimo y que el comer forma parte de tus momentos de disfrute y evasión.

¿Pero es una realidad o un mito que existan alimentos para ser más feliz? Aunque es obvio que el bienestar no sólo depende de la alimentación, ciertos nutrientes influyen en el buen estado físico y psicológico. Repasamos algunos alimentos que los contienen y cuyo aporte deberías asegurar en tu dieta. 

Almendras y avellanas. Estos frutos secos son muy ricos en magnesio. Este mineral contribuye a reducir los estados de fatiga y cansancio y al funcionamiento normal de las funciones psicológicas, tal y como acredita la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA). También puedes encontrarlo en alimentos como la quinoa y el arroz integral –dos sustitutos saludables a los ingredientes tradicionales en tus platos–, o los garbanzos y las acelgas.

Vegetales. Las personas que siguen dietas vegetarianas o veganas podrían gozar de mejor humor y unos niveles de ansiedad y estrés menores respecto a las que comen también alimentos de origen animal. Las verduras de hoja verde como las acelgas, el brócoli o las espinacas, además, son ricas en hierro, un mineral que aparte de equilibrar las defensas, tiene un papel muy importante para sortear el cansancio y evitar la anemia ferropénica.

Huevo y pavo. Estos dos alimentos tienen un alto contenido en triptófano, un aminoácido que resuena siempre como imprescindible cuando se asocian los conceptos dieta y bienestar. Esto es porque es un precursor de la serotonina –la archiconocida hormona del bienestar–, un neurotransmisor implicado en regular funciones como el deseo sexual o el estado de ánimo.  

Kiwi, pimiento y naranja. Son tres de los alimentos más ricos en la más mediática de las vitaminas, la C,que tal y como acredita la EFSA, interviene en unas funciones psicológicas correctas, reduce el cansancio y aumenta la absorción del hierro, y aunque no está demostrado que combate enfermedades como gripes o resfriados, sí que contribuye a reforzar el sistema inmunitario.

Té matcha. De color verde intenso, este té japonés se comercializa en polvo y se disuelve directamente en agua. Contiene vitamina A, así como del grupo B, C y E y es fuente de antioxidantes. Puedes utilizarlo como sustituto al café y te beneficiarás de buena mañana de la energía que proporciona. En el té verde también está presente la L-teanina, una sustancia que se considera un combustible para mejorar el rendimiento intelectual. De hecho, una investigación reciente del Hospital del Mar y el Centro de Regulación Genómica en Barcelona concluyó que una molécula presente en esta bebida mejora a corto plazo las capacidades cognitivas de adultos con síndrome de Down.

Aguacate. Este fruto te procura cenas rápidas y ligeras y es una buena fuente de energía. Rico en magnesio, grasas saturadas y potasio, un mineral aliado en dietas cardiosaludables o cuando suben las cifras de colesterol, te proporciona todos aquellos nutrientes necesarios para que no carezcas de vitalidad y buen humor.