Los aditivos, los azúcares añadidos, el sodio, las grasas saturadas... Lo sabemos: parece una tarea titánica y casi imposible comer 100% natural, sano y eco a la vez, pero sí que podemos intentar hacerlo un poquito mejor. O, al menos, con conocimiento de causa. Por eso os traemos algunos productos que aparentemente son sanos y adecuados para un tentempié y que sin embargo no lo son en absoluto.

Las famosas tortitas de arroz

Muchas hemos pensado alguna vez que esas tortitas de arroz que aparentemente no llevan nada más que eso, arroz, son ideales para tomar durante la pausa en el trabajo, tras un entrenamiento, o antes de una cena cuando tenemos hambre y no podemos esperar... ¡Error! No es que no sean sanas, sino que se trata de un tentempié a base de hidratos de carbono de rápida absorción, ¿y qué quiere decir eso?, que muy poco después de tomarlas volverás a tener hambre del mismo modo que antes, y además, suelen llevar mucha sal, sodio y saborizantes añadidos.

Barritas de muesli

Están muy ricas, lo sabemos. Y sobre todo las que llevan trocitos de fruta o virutas de chocolate. Pero ¡ojo! porque las barritas de muesli suelen llevar muchos azúcares añadidos y colorantes para que tengan ese sabor y esas texturas que tanto nos gusta. Además, gran parte de sus grasas son saturadas. ¿La opción ideal? Hacerlas en casa, así nos aseguramos de saber exactamente lo que llevan y lo que estamos ingiriendo.

Mayonesa, ketchup y queso light

La palabra light que tanto nos gusta en realidad no es sinónimo de pocas calorías o poca grasa, no, simplemente quiere decir que tiene menos calorías que el producto normal de referencia. Así pues, por light que sea, sigue teniendo grasas saturadas y azúcares.

Vinagre de módena

El vinagre de módena que tanto nos gusta añadir a la ensalada (sobre todo el cremoso) tiene muchos, muchos, azúcares. ¿Dónde lo pone? Fíjate bien: jarabe de glucosa, lactosa, ¡la lista sigue!

Chips de verduras

Si vas al supermercado y en lugar de comprar una bolsa de patatas fritas te decides por una de chips de verdura, recuerda: están fritos de todos modos. Además, tienen mucha sal, conservantes y muchos colorantes. Así que la mejor opción es asegurarse que esos chips están horneados o bien, como siempre la mejor opción, hacerlos en casa.

Zumos envasados...

Los zumos, si son naturales y recién exprimidos, ¡sí, sí y sí! Pero si son envasados... vamos a ver qué le pasa a la inmensa mayoría de ellos: contienen edulcorantes, aditivos, colorantes... y mucho azúcar añadido. Cui-da-do.

...y embutidos envasados

Por mucho que hayas decidido comprar pechuga de pavo en lonchas finas sin sal, sin aditivos, light y sin gluten, el hecho de estar envasados nos dice mucho: que son productos procesados, muy procesados. Por lo tanto, cuidado, porque suelen contener espesantes, proteínas de soja, leche en polvo, azúcares añadidos...

Ensaladas en restaurantes de comida rápida

¡Oh! Lo sentimos, ¿pensabas que lo tuyo era más sano que la hamburguesa que ha pedido tu amiga? Ten cuidado: las ensaladas de las cadenas de comida rápida suelen ser mucho más que una ensalada: muchas tienen pollo rebozado, queso feta o de cabra, bacon crujiente, cebolla frita, mucha sal, salsas híper calóricas... Piénsatelo antes de pedirla.

Cereales tipo muesli

Uno de los principales errores de consumir cereales de este tipo es que en muy raras ocasiones nos servimos la ración recomendada de 30 gramos y acabamos llenando la taza más de una vez. Además de ese primera confusión de cantidad diaria recomendada en referencia al producto, son cereales que suelen tener mucha fibra (bien) pero también mucho azúcar (no tan bien), además, muchos contienen frutos secos, frutas deshidratadas, trocitos de chocolate, uvas pasas (¡muy calóricas!)... Mejor prepárate un porridge de avena natural en casa.

Pan de molde

Un sándwich de pan de molde a media mañana es un mix match de azúcar, mantequilla, grasas saturadas... En definitiva: es mejor tomar una o dos piezas de fruta y si aún así tienes hambre y no ha llegado la hora de comer todavía, hazte con unos frutos secos (que no sean fritos ni salados). Si quieres un bocadillo, ya sea porque te gusta, porque lo disfrutas o porque sí ¡recuerda! siempre mejor con pan normal, de barra, del de toda la vida.

Leches vegetales

Las leches vegetales pueden ser buenas, pero siempre hay que mirar muy bien la etiqueta y la procedencia del producto. Hay muchas marcas biológicas cuyo producto sí es leche vegetal como indican, pero muchos otros contienen una composicón de un 80% de agua con azúcar y tan solo un 20% (o menos) del fruto exprimido, ¡ojo!