No hay por qué conformarse con esos rasgos faciales que nos disgustan al mirarnos al espejo. Sentirse más guapa es posible hoy en día gracias a la medicina y la cosmética, que se ponen a nuestro servicio mediante tratamientos capaces de hacernos olvidar esos pequeños rasgos que no nos gustan nada y afectan nuestra autoestima.

Estas tecnologías han crecido tanto que tenemos operaciones que son cirugías ambulatorias, otras veces, tratamientos médico-estéticos tan poco invasivos que permiten regresar al trabajo sin que apenas se note más allá de un leve enrojecimiento. El retrato robot también se amplía: las jóvenes y las que no lo son tanto han perdido el pudor a ir al médico o al cirujano para mejorar su imagen.

La era de la midorexia

“Definir qué es una señora de mediana edad es cada vez más difícil cuando ves a mujeres de 56 estupendas con los mismos jeans ceñidos que llevan las jóvenes. Es la midorexia” señalaba la periodista Shane Watson en su columna de The Telegraph. Se refiere a esa obsesión por quitarnos años con ropa más propia de adolescentes. A los 50 años, 9 de cada 10 mujeres se sienten en la plenitud de su vida. Incluso más seductoras. Así lo señala un estudio realizado por Dermatoline Cosmetic. No les preocupa tener una edad, de hecho, muchas no regresarían a los 20 ya que ahora sienten que realmente manejan las riendas de su vida. Lo que les da quebraderos de cabeza es que se les noten los años. El problema es que tras la menopausia la piel se afina, pierde tersura y cada vez cuesta más esconder que ya no son unas niñas. Por eso no les importa invertir en cosméticos antiedad (así lo reconoce el 41%), no dudarían en operarse (el 34%) y hasta se privarían de caprichos como comprar ropa o irse de vacaciones para emplear ese presupuesto en ponerse guapas (el 17%)

La obsesión del “selfie”

Las más jóvenes –las llamadas millennials entre 25 y 35 años– también se apuntan a los retoques, no por edad, sino para quedar mejor en las fotos que cuelgan en Instagram y entre ellas, los ya clásicos selfies. “A menudo estos jóvenes tienen una imagen distorsionada, porque están acostumbrados a verse en modo selfie, y la autofoto deforma la imagen y agranda ópticamente zonas prominentes como la nariz que es una de sus grandes obsesiones. Al quedar en la zona central de la foto es la que más desproporcionada se ve. Le sigue la mirada, que por culpa de una mala iluminación suele verse cansada y con ojeras. Y, en tercer lugar, tener unos labios carnosos”, apunta el cirujano plástico Antonio Tapia. La rinoplastia, los tratamientos para el contorno de ojos, como la carboxiterapia o el ácido hialurónico o los rellenos de labios están a la orden del día. También los pinchazos de ese ácido para reducir las marcas de acné. Las cirugías para suavizar la papada o unos mofletes respingones también aumentan. Y un dato relevante: en estas edades ellos se arreglan casi tanto como ellas. En el caso masculino, lo más demandado es un mentón más definido y varonil.

El imperio de la aguja

Los pinchazos son ya en el recurso asequible para quienes buscan resultados rápidos sin quirófano. Cada vez son más duraderos y atajan problemas como las cicatrices o la papada.

Adiós papada

La liposucción ya es historia. Ahora se puede eliminar el doble mentón inyectando Belkyra, un ácido que diluye las células grasas. Además retrae la piel de la zona. “Hay sensación de quemazón e inflamación los primeros días. Luego remite”, advierte la doctora Purificación Espallargas (se recomiendan dos sesiones, 2.000€ cada una).

Borrar cicatrices

La doctora Raquel Moreno Pentinel, directora de la Clínica Eres de Madrid, reconoce que “las más jóvenes piden ácido hialurónico para ganar un poco de volumen en los labios. También mejora la textura de la piel y disimula las cicatrices que deja el acné. Los efectos pueden durar hasta nueve meses”. El precio ronda los 200€”.

Sin ojeras

Las ojeras por causa genética pueden suavizarse con IPL o láser, pero son muy agresivos. “Nosotras utilizamos la mesoterapia, con péptidos que inhiben a los melanocitos y carboxiterapia para reoxigenar los tejidos”, comenta la doctora Mar Mira, codirectora de la Clínica Mira+Cueto (520€, tratamiento completo, 8 sesiones).

Todos estos tratamientos están en auge, aunque la recomendación es, que si se hacen, sean siempre supervisados por expertos o expertas y que no se conviertan en una obsesión.