El anís verde, originario de Asia, se ha adaptado al clima templado de nuestras regiones. Se utiliza sobre todo en grano para perfumar postres y
pescados, pero da hojas comestibles que también son deliciosas. El anís contiene aceites esenciales que facilitan la digestión.

Véronique Liégeois, autora del libro Los 100 alimentos que curan de la A a la Z, explica que el anís se consume en pequeñas cantidades y, por tanto, no tiene un valor energético significativo. Las semillas contienen fibra, minerales y esencias vegetales que le confieren gusto y propiedades específicas.

Las propiedades digestivas del anís
1. El anís tiene propiedades antiespasmódicas. Limita las contracciones digestivas dolorosas que se dan, por ejemplo, en casos de colitis.
2. Ayuda a digerir mejor y alivia el dolor en digestiones pesadas.
3. Sus aceites esenciales presentan propiedades calmantes, ya que limitan la producción de gas intestinal y reducen la sensación de hinchazón.
4. Añade una pizca de anís en tus guisos de legumbres o carne; así, serán menos indigestos. También puedes usarlo para perfumar ensaladas, potajes o pescado.

Bebe una infusión de menta con anís o manzanilla con anís después de las comidas y ayudarás a tu estómago a digerir mejor.

Inspírate con estas recetas con anís
-Ensalada de cuscús con naranja, frutos secos y anís
-Rosquillas con anís
-Crema de calabaza tostada con anís
-Pescado blanco con anís

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