La ansiedad y el estrés son dos de los grandes problemas que tenemos las personas y casi todas podemos sufrir uno de estos dos estados a lo largo de nuestra vida, o incluso en el trascurrir de un solo año. Ahora bien, combatirlos está en la mano de cada persona y es posible. La doctora Marisa Navarro comparte tres técnicas para cortar por lo sano con la ansiedad

1. Sin prisas

“A mis pacientes ansiosos les digo que tienen que ducharse lentamente, ponerse crema despacio frente al espejo y sentarse a desayunar, y como todo esto requiere más tiempo, nos acostamos y levantamos antes”, explica.

2. Técnicas útiles

 El yoga o la meditación disminuyen la ansiedad, y también la respiración. “Toma conciencia de ella, y respira de forma tranquila, cogiendo el aire por al nariz y dejándolo ir por la boca”, recomienda la Dra. Navarro.

3. No más ideas en bucle

“Primero son los pensamientos y después los sentimientos, y según pensemos nos vamos a sentir. Así, si te encuentras ansiosa, mira a ver qué pensamientos estás teniendo, porque habrán sido la causa de tu estado. Una buena técnica para cortarlos es la ‘frase raqueta’. Elige una frase que te guste y te siente bien. Podría ser tu comida favorita o el nombre de tus perros, a los que adoras, o cualquier otra cosa que te guste, y la repites mentalmente las veces que sea necesario para impedir esas películas negativas en tu mente”, aconseja la psicóloga.

La clave para no pensar en bucle es anclarnos en el momento presente, alejándonos de las turbulencias mentales y de los miedos. Al estar más conectadas con el cuerpo, detectamos más naturalmente las señales del estrés. Puede ser en los hombros, el cuello, la mandíbula, el sistema digestivo, o a veces, incluso, se manifiesta con problemas para respirar. Cuando aparezcan los pensamientos recurrentes, podemos usar las técnicas de yoga para calmarnos y evitar que la salud se resienta.

El estrés es todavía más común hoy en día y quizás sea algo más pasajero aunque no por ello de menor importancia. Solemos atribuir nuestra situación de estrés a una sola causa, aunque casi nunca es solo uno el origen del problema. Debemos tener en cuenta, por eso, que un poco de estrés no es malo. Nos permite sentirnos vivos y, algunas veces, incluso nos puede estimular. El problema es el estrés crónico, ese que sufrimos sin apenas ser conscientes de ello. Un estado de alerta que puede afectar a nuestra salud, porque crea desequilibrios internos, tanto al nivel de la salud física como de la psíquica.

No estamos diseñados para vivir en un entorno de constantes estímulos y nervios. “El estrés nos hace engordar, dormir peor, despertarnos de madrugada como un reloj siempre a la misma hora. El sistema nervioso forma una unidad junto con el sistema endocrino y el sistema inmune”, explica la Dra. Lourdes Tomás, autora de Tu salud, tu mejor talento (Plataforma). El objetivo del yoga no es curar la ansiedad y el estrés, sin embargo sus técnicas se practican por millones de personas como terapia alternativa y natural al mal del siglo XXI, el estrés. Durante la práctica de yoga no nos queda otro remedio que ralentizar el ritmo, observar la respiración, escuchar las emociones (positivas y negativas) y descubrir nuevas sensaciones físicas. En definitiva, aprendemos a reconectar con nuestro ser íntimo, algo básico y necesario que el día a día ajetreado nos impide hacer. En un nivel básico, las prácticas de meditación están consideradas como terapias naturales que ayudan a calmar un cerebro hiperactivo, ansioso y que se recrea anticipando peligros, miedos y temores diversos que, a menudo, tan solo existen en nuestra imaginación.

Estrés en su justa medida

Que los agobios y el estrés no dominen tu vida es cosa tuya. Aplícate estos cinco consejos para hallar el bienestar.

1. Cambia tu relación con el móvil”

“Para evitar que el trabajo invada tu espacio personal, tu intimidad y que afecte al sueño, no cargues el móvil en el dormitorio, no repases el correo antes de acostarse ni justo al despertar. Es el momento de leer o hablar con tu pareja antes de conciliar el sueño”.

2. Céntrate y concéntrate

“Trata de estar más presente. No mires el móvil mientras hablas con alguien. Haciéndolo te perderás detalles y en lugar de hacer una cosa bien, irás acumulando pensamientos y preocupaciones sin dedicar la atención necesaria a lo que está pasando en ese preciso instante”.

3. Disfruta de no hacer nada

“Habituadas a una vida acelerada nos cuesta parar. Trata de descargar tensiones acumuladas practicando la quietud con técnicas de meditación. Cambia el chip y deja de pensar que el ‘no hacer’ es una pérdida de tiempo. A nivel psicológico no lo es”.

4. Elimina tensiones

“Está comprobado que el método más eficaz para alejar el estrés es el ejercicio físico regular. El deporte relaja la tensión física y mental del cuerpo, elimina las hormonas propias del estrés como el cortisol y libera endorfinas, las hormonas que nos hacen sentir bien”.

5. Prioriza

“Que lo urgente no te impida ver lo importante. Reflexiona si tratar de llegar a todo te hace sentir especialmente bien. Prioriza tus tareas y necesidades para lograr tu bienestar. Organiza tu agenda y no sacrifiques a tus momentos de calidad en un ritmo de vida ajetreado”.