A la hora de improvisar un plan para el fin de semana es importante determinar qué esperamos de él y qué nos gusta para seleccionar las mejores posibilidades. ¿Necesitamos relajarnos para recargar pilas o queremos un plan activo y estimulante? Si el objetivo es relajarse y no queremos alejarnos mucho podemos optar por un balneario urbano. Si nuestro fin es realizar actividades que nos aporten un valor añadido, necesitaremos un periódico o Internet para conocer cuáles son las ofertas.

Definir la distancia máxima de desplazamiento también es importante de cara a planificar un fin de semana realista. ¿Queremos quedarnos en la ciudad o nos gustaría salir de ella para descubrir nuevos lugares? Si este es el caso, es necesario conocer los kilómetros que vamos a recorrer y el medio de transporte con el que vamos a llegar. Para ello necesitaremos un mapa, conexión a Internet o el teléfono de trenes y autobuses.

Determinar el presupuesto que vamos a gastarnos es básico a la hora de improvisar un plan realista. Esto permitirá encontrar las actividades que mejor se adapten a nuestro bolsillo, o qué tipo de alojamiento podemos permitirnos y encontrar hoteles adecuados de forma rápida y sencilla.

Como idea, explorar la naturaleza del entorno es un buen modo de desconectar, divertirse y aprender. No es necesario irse muy lejos y generalmente, los servicios de cercanías acercan a destinos interesantes. Existen casas rurales con ofertas de última hora promocionales. Irse de camping también puede ser una buena alternativa si no se quiere gastar mucho.

Otro plan improvisado y con el que poder disfrutar sin un gran desembolso es la contemplación de estrellas o la observación de aves. Se trata de una experiencia única y a nuestro alcance puesto que no se necesitan grandes desplazamientos ni una gran inversión económica. Además, supone un aprendizaje para los pequeños, puede convertirse en un reto científico para los adultos y enseña principios como la paciencia y la humildad. Muchas ciudades cuentan con asociaciones que facilitarán la escapada.