1. Polifagia: Por mucho que comamos, la glucosa, o sea la energía, no llega a las células. Estas siguen reclamando su ración, por lo tanto, el diabético siempre tiene hambre y come mucho, muchas veces.

2. Pérdida de peso: Como las células no se nutren, el organismo echa mano de la energía que hay guardada de reserva en forma de grasa.

3. Polidipsia: El azúcar se acumula en la sangre, no pasa a las células. El organismo necesita eliminarla y sólo encuentra una manera de hacerlo: orinando. Pero para orinar, el cuerpo necesita líquido, o sea agua y es por eso que siempre se tendrá mucha sed.

4. Poliuria: Como se aumenta la cantidad de líquido que se bebe, se necesita orinar con mucha frecuencia.

5. Prurito o picor: El exceso de azúcar en el organismo provoca que haya partes del cuerpo que pican. Este picor se padece, sobre todo, en la zona de las ingles. En el libro Vivir bien con diabetes de Ramón Sánchez-Ocaña encontrarás todo lo que necesitas saber sobre la enfermedad.