¿Te suena la sensación de sentir culpabilidad por negarte a hacer un favor a tu mejor amiga o a acudir a esa comida de tu suegra aunque estés agotada con tal de no generar un conflicto? ¿Sientes que cuando dices no resultas maleducada? ¿Aceptas todo y crees que todos se aprovechan de ti? No eres la única: «¿Cómo se aprende a decir que no?» es una pregunta que muchas nos hacemos. Decir «no» sin dejar de ser elegante es todo un arte. Hay quienes nacen con ese don. Para el resto de los mortales requiere aprendizaje.

Los psicólogos diferencian entre la actitud sumisa (quien nunca se niega a nada), la agresiva (negarse a lo bruto) y la asertiva (quien dice no con argumentos y tratando de no herir a su interlocutor). «Ninguno somos 100% sumisos, ni agresivos todo el rato ni asertivos en todo momento. Depende de la situación o persona que tenemos delante», señala Olga Cañizares, especialista en inteligencia emocional y autora, junto a Olga Castanyer, del libro que te ayudará para saber decir «no», Voy a ser asertiva. «Ser asertivas es fundamental para autoafirmarnos y lograr el equilibrio perfecto entre no perder el respeto al prójimo ni perdérnoslo a nosotras mismas». Ahora bien, en esto de plantarse importa tanto el contenido (aquello a lo que decimos «no»), como el momento, el contexto y hasta el tono de voz o la expresión corporal, como ya te demostramos con los 5 trucos para ser más asertiva. A continuación te presentamos veinte situaciones cotidianas en las que estás autorizada a negarte a hacer algo. 

 

Técnicas para decir que no a la familia

1. Tu suegra os invita a almorzar en su casa. Comenta que hará un asado. Tú llevas tres meses siendo vegana. Coméntaselo abiertamente. No pretendas cambiar el menú. Solo deja caer que con una ensalada o una menestra tendrás suficiente. «Los demás no nos adivinan los pensamientos ni necesidades, ni tienen que hacerlo. Es nuestra responsabilidad explicarnos y hacernos entender», apunta el coach Alfonso Alcántara.

2. «Hay que buscar siempre el lugar adecuado», insiste apunta la psicóloga Patricia Ramírez. No es lo mismo declinar una proposición de matrimonio en petit comité que en una reunión pública a micrófono abierto.

3. Acabas de llegar a casa, tras un día de perros en la oficina. Los niños te piden que les lleves al parque. Insisten mucho y chillan. Patricia Ramírez rebunda en que «el estado emocional es importante». Intenta abstraerte, relaja y ofrece una actividad alternativa divertida a cambio sin salir de casa (desde darse un baño con espuma a colorear con esos rotuladores que nunca les dejas usar porque se manchan).

4. Estás preparando oposiciones. Los cuñados quieren alquilar una casita rural para la Semana Blanca. No puedes permitirte el lujo de perder cinco días de estudio. Avísalo con tiempo, expón tus razones y hazles partícipes tanto de que esperas su comprensión con algo que supondrá un importante desahogo económico para tu pareja y para ti.

5. La cuñada contraataca: «Mujer, no seas aburrida. Son solo cuatro días». Dile que te duele que te insulte, que no eres aburrida sino constante y comprometida y que esperas que te comprendan y apoyen en tu esfuerzo y que te comprometes a ir seguro al año que viene.

6. Tus primos se casan el 14 de agosto. Te pilla en mitad de las vacaciones y no tienes posibilidad de cambiarlas. Declina amablemente la invitación señalando que es el único momento del año para desconectar con tu pareja (o sola). Insiste en lo mucho que agradeces que pensaran en ti para invitarte, pero sé firme en tu negativa, utiliza estas técnicas para decir «no».

 

Técnicas para decir no en el trabajo

7. Tu jefa te pide revisar ya mismo un informe o enviar un correo electrónico a tal cliente, aunque eso suponga interrumpir la tarea que estás haciendo. Dice que ya lo continuarás cuando lo hagas. Pero luego tardas en retomar el hilo. «La multitarea eficiente no existe. Es menos eficaz que centrarse en una sola tarea a la vez», señala Víctor Martín Pérez, especialista en marketing social, en el libro Desata tu éxito (ed. Alienta). Haz saber a tu jefa que «las personas que regularmente son bombardeadas por varios canales no pueden prestar atención, recordar información ni cambiar de un trabajo a otro como aquellos que se enfocan en una sola tarea». Y que esto redunda en contra de la empresa.

8. Una compañera te pide ayuda constantemente. Eso ralentiza tu trabajo. Hazle saber que también estás hasta arriba y que ahora no puedes. Pero que le echarás una mano si acabes antes.

9. Ella insiste. Martín Pérez no lo duda: «Hazte prescindible». Tómate cinco minutos para enseñarle a hacerlo sola, esta es una gran técnica para decir «no» sin sentirte culpable. En caso de ser su jefa valora poner un supervisor o relegarla de esas funciones si no espabila. En ningún caso hagas tú su trabajo. 

10. Tu socio te pide revisar unos presupuestos hoy mismo. Aplica la Matriz de Eisenhower: mira si es importante, pero no urgente. Si es lo primero, apúntalo para hacer pronto pero no de manera inmediata. Hazle saber a tu socio que esto es una máxima en las principales escuelas de negocios.

11. Una compañera del trabajo recién separada te propone ir de tiendas al salir de la oficina. En casa te esperan dos lavadoras por planchar, pero entiendes que esa persona necesita algo de vida social para superar la ruptura. «Antes de decir 'no' hay que sopesar si es el momento adecuado» apunta la psicóloga Patricia Ramírez. Acepta su proposición, pero indícale que solo estarás un rato. Y llegado el momento despídete y vete a casa.

12. La empresa sugiere que cambies tu turno. Tú no quieres. Házselo saber a Recursos Humanos. Puede que solo estén tanteando a voluntarios. De paso, haz valer tu antigüedad o las promesas de conciliación de la empresa. «Utiliza la comunicación subjetiva. Mejor un ‘creo que se deberían tener en cuenta los años en el departamento’ o ‘me parece que’ que un ‘hay que tener en cuenta los años en el departamento»

13. Se bajan todos al bar al terminal la jornada laboral. Tú estás entrenando tu primer maratón. Declina amablemente con un «de verdad, que si no luego me dará pereza». Nada de exabruptos ni de comparativas del tipo «que si no se me acabará poniendo el trasero tan grande como a X».

 

maneras de decir no 2

 

Técnicas para decir no a los amigos

14. Tu mejor amiga estrena un vestido horrible. Te pregunta si te gusta. No le digas que sí porque podría seguir por esa línea que tan poco le favorece. Es mejor decir algo así como «hay otros que te quedan mejor» o «no termino de verte con ese tono».

15. Te has metido en obras en casa. Tus amigas te proponen salir a cenar a un restaurante caro. Diles que el sitio es perfecto, que te encanta la elección pero que este mes vas muy justa de dinero y prefieres esperar al que viene. No aceptes solo por no quedar mal, de lo contrario, te sentirás culpable.

16. Hay que comprar el regalo de cumpleaños a una amiga común pero no os ponéis de acuerdo. Expón tus preferencias y tus limitaciones, pero muéstrate abierta a llegar a un acuerdo con todas. Ten presente esta frase de Sir Richard Branson: «La mejor manera de frenar un conflicto es sentarte a dialogar cuanto antes». Huye de frases como «tú como eres rica» o «ya salió la pija».

17. Tu amiga te pide el coche. Pero el seguro solo te cubre a ti. Dile «lo siento, sabes que eres como una hermana para mí, pero no me gusta dejar el coche a otras personas. No quiero problemas con la aseguradora. Y nadie está libre de tener un percance».

18. Alguien ha criticado el modo de ser de tu pareja. Y te molesta. Esa persona te pregunta «oye, ¿estás enfadada?» Responde la verdad, pon en práctica las técnicas para decir «no». Dile «me duele que pienses así, porque ambos sois muy importantes para mí». No tenses. De entrada, no caigas en el «si he de elegir, me quedo con él».

19. Tus amigos planean un viaje a la nieve. No te gusta esquiar, no tienes equipo ni te apetece gastar en uno. Al sugerir que lo mismo te descuelgas del viaje te lo recriminan, intentando hacerte sentir culpable, como si el viaje fuera a ser un fracaso por tu ausencia. «Debes defender tus derechos asertivos. Mantente en el no, si es tu decisión, no asumas la responsabilidad del malestar o bienestar ajeno», responde Pilar Conde, directora técnica de Clínicas Origen. Hazlo con firmeza pero en tono conciliador.

20. Te insisten en que dejes a los niños con tu pareja y salgas una noche de chicas. Pero llevas varios meses viajando y el fin de semana te apetece disfrutar en familia. Diles que con los niños el tiempo pasa volando y no quieres perderte su infancia. Y que esto no quita para que quieras un montón a tus amigas. Solo que con los críos tres meses puede ser mucho y con los adultos no es tanto.