Entera, desnatada, semi, de soja, de avena, de almendras... Quién nos iba a dercir que el mundo de la leche nos iba a traer tantos quebraderos de cabeza. Ahora, cuando parece que todos somos intolerantes a la lactosa, es cuando más necesitamos saber qué es lo que está ocurriendo. ¿Es conveniente o no el tomar leche en la edad adulta?

El debate empezó en EE.UU cuando varios grupos médicos aseguró que las proteínas y el calcio de la leche animal eran dificilmente asimilados por el aparato digestivo del ser humano, además de tener un alto contenido en grasa. De ahí que cada vez se hable más de leches vegetales alternativas como la leche de soja, avena, arroz, kéfir... Una tendencia que cada vez está teniendo más adeptos gracias a los testimonios de aquellos que dicen sentirse mejor y menos hinchados desde que han sustituído su brick de toda la vida.

Como siempre hay opiniones encontradas al respecto, pero sí que es cierto que:

- Es mejor tomar desnatados o semi desnatados ya que son más bajo en grasa.

- Las alternativas vegetales son buenas, pero siempre que estén enriquecidas con calcio y vitaminas D y B12.

- Los lácteos nos ayudan a sentirnos más felices gracias al triptófano, un aminoácido esencial para la formación de la serotonina (la conocida como hormona de la felicidad) y la melatonina, que nos ayuda a regular el sueño.