El Ayurveda es una medicina milenaria india y eso ahora, es tendencia. Muchos buscan en esta filosofía de vida y sistema de salud una respuesta para encontrar la armonía y el bienestar. Os explicamos cuáles son sus principios y cómo os puede ayudar el ayurveda a tener una vida más tranquila y relajada. Descubre también  por qué las celebrities disfrutan y predican con los retiros como ejemplo.

¿Qué es el Ayurveda?

El ayurveda (ayur significa duración de la vida y veda, conocimiento) es la medicina tradicional empleada en la India. Un sistema holístico de salud que considera al individuo como una totalidad organizada y no una suma de partes, teniendo en cuenta su dimensión física, emocional, mental, de inteligencia y de conciencia. Es una medicina reconocida por la Organización Mundial de la Salud. Los primeros textos ayurvédicos de los que se tiene noticia están en los Vedas (libros muy antiguos que sentaron las bases de la religión védica, que derivó en el hinduismo). La leyenda cuenta que el dios hindú Dhanvantari traspasó a un humano la sabiduría de cómo mantener una vida sana y prolongada. Posteriormente, el ayurveda fue aprehendido por los rishis (yoguis que realizaron intensas prácticas y adquirieron elevados estados de conciencia), como un regalo para la humanidad en las montañas del Himalaya, hace más de cinco mil años. Desde allí, el ayurveda se extendió por todo el subcontinente indio hasta llegar a Grecia, y hacia oriente influyendo en otras medicinas, como la tradicional china o sentando las bases, junto a remedios populares, de verdaderos cuerpos médicos, como es el caso de la medicina tibetana. Se cree también que Alejandro Magno exportó nociones del ayurveda a Occidente, tras conocerlo por primera vez en la India. Esta practica ya explicaba, en el Charaka Samhita (un manuscrito de medicina escrito hace más de dos mil años), como el cuerpo está constituido por células; citando, además, diversos organismos microscópicos.

Conócete

Una premisa básica del ayurveda es determinar la dosha o constitución personal de cada individuo, que se ve reflejada en su fisiología, anatomía y rasgos psicológicos. Este sistema contempla tres doshas o energías vitales: vata, pitta y kapha. Todos tenemos una combinación de estas tres en diferentes proporciones, que será lo que determine nuestra tipología y, posteriormente, el tipo de tratamiento. “Estar familiarizado con la propia constitución, lo que se descubre en la primera consulta médica, mediante un chequeo y un test, es básico para adoptar las rutinas, hábitos y prácticas más aconsejables a cada uno, a fin de preservar la armonía de los doshas y evitar así la enfermedad”, apunta Munindra. “En ayurveda no hay verdades fundamentales ni reglas aplicables a todo el mundo, porque los trastornos se originan de forma distinta en cada organismo, lo que exige soluciones diferentes. Este sistema de salud considera primordial llevar una vida adaptada a nuestra constitución en cuanto a alimentación, rutinas, ejercicio físico; pero también deberíamos tener un trabajo, una pareja, una casa y un lugar donde vivir acordes a nuestras características personales. Ya que esto nos evitaría muchos trastornos físicos y psicológicos”, apunta este experto. Por ejemplo, continúa Munindra, “a las personas con constitución vata, más irregulares, inestables y cambiantes les convienen mucho las rutinas diarias, ya que la repetición estabiliza su mente. Un automasaje con aceite (la pesadez del aceite contrarresta la ligereza del aire) en todo el cuerpo o en los pies, por la noche, les prepara para un sueño más reparador. Las comidas deben ser cálidas y húmedas para contrarrestar la frialdad y sequedad predominante en ellos, y el ejercicio será suave y con un componente de relajación como el yoga o el taichí”. Para los pitta, Munindra recomienda como rutina diaria las duchas tirando a frías. El ejercicio regular es importante y tiene que haber un toque de competitividad (deportes de equipo) para que no se aburran. La natación es una buena práctica para ellos, debido al poder refrescante del agua que enfría su sistema. Pueden comer más crudos y comida sin cocinar que los otros, ya que su aparato digestivo es muy potente y digiere todo muy rápidamente. “Los kapha, enemigos del cambio, necesitan motivación y estímulo. Les cuesta realizar ejercicio físico pero si se les motiva adecuadamente serán regulares en la práctica. Su alimentación debe ser cálida y seca y les van muy bien los masajes, pero mejor realizarlos con poco aceite”, aconseja Munindra.

Masajes ayurvédicos

Una de las ramas más solicitadas y conocidas del ayurveda es su técnica de masajes, que no sirve solo para aliviar dolores puntuales sino como medicina preventiva, ya que aumenta la circulación, estimula y fortalece el sistema linfático y abre los chacras con el objetivo de limpiar y revitalizar el cuerpo. Además, los aceites esenciales que se utilizan en ellos son muy nutritivos, desintoxicantes y están especialmente indicados para la patología a tratar. Según Kalpala, del Centro de Ayurveda (www. ayurvedapalma.com), en Palma de Mallorca, “estos masajes son especialmente indicados para la ansiedad, la relajación, el estrés, la fibromialgia o el drenaje linfático”. Los masajes forman parte de la cultura india. Antiguamente, las madres acostumbraban a masajear a los bebés con aceites especiales para ayudar al mejor crecimiento de sus músculos y articulaciones. El menú de masajes ayurvédicos es extenso y cada uno está indicado para un fin determinado. Abhyangam es uno de los más populares, un masaje muy completo que se hace con aceites de hierbas, adaptado a la constitución de cada persona. Desintoxica, alimenta, regenera y revitaliza los tejidos y órganos del cuerpo, pero su acción va más allá y sintoniza cuerpo, mente y energía. A menudo va seguido de un baño de hierbas medicinales o de vapor y es uno de los tratamientos rejuvenecedores que contempla el ayurveda. Shirodara es otra de la estrellas. Según Kalpala, “éste masaje está especialmente diseñado para el sistema nervioso, insomnio, vista, piel y ansiedad. Se da en una camilla de madera medicinal y consiste en un choro de aceite a una determinada temperatura que cae lentamente sobre un punto de la frente, un poco más arriba del entrecejo. La sensación de relajación tras este tratamiento es intensa”. Otro masaje típicamente ayurvédico es el Sarasvati, que se centra en el abdomen. “Es muy recomendado para las mujeres por el despertar que supone de su feminidad y por sus beneficiosos impactos en el aparato reproductor femenino”, señala esta experta india en ayurveda. Esta técnica suele durar 30 minutos y se acompaña de un aceite caliente. Más que tonicidad, los masajes ayurvédicos buscan calmar y reequilibrar las energías, para que sea el propio cuerpo, en estado de equilibrio, el que elimine los trastornos y dolencias.

No más dietas

Nadie es igual a otro. Todos somos únicos y cada persona tiene su propio peso de bienestar ideal, al margen de tablas, modas o cánones estéticos. Para algunos éste puede derivar más hacia la delgadez y, para otros, puede ser una figura más redondeada. Partiendo de esta premisa, para el ayurveda la causa de las alteraciones en el peso, ya sean por encima o por debajo del ideal, provienen de un desequilibrio de los doshas, por lo tanto, la solución está en que estos vuelvan a su estado natural de armonía. Según el libro La dieta ayurvédica. Cómo adelgazar fácilmente con el ayurveda (Editorial Hispano Europea) de Nicky Sitaram Sabnis y Gabriele Kühn-Sabnis, los doshas en alimentación se reequilibran por medio de los sabores, que son seis: dulce, salado, ácido, picante, amargo y astringente; y la principal regla de la dieta ayurvédica dice que “si un dosha domina como consecuencia de la constitución básica de la persona o se encuentra en desequilibrio hay que compensarlo mediante alimentos que tengan las cualidades opuestas”.

Una dieta para cada persona

 “La dieta ayurvédica es siempre personalizada y no hay verdades absolutas”, comenta desde Barcelona Rosa Ibáñez, terapeuta del Centre d’Ayurveda Sattva. “Lo primero que se hace es estudiar al paciente, ver su constitución y sus desequilibrios. Posteriormente, se le hace un tratamiento de desintoxicación para limpiar su organismo, se le sube el fuego digestivo y luego se indica una dieta. La persona que decida comer ayurvédicamente tendrá el peso que necesita para su salud y equilibrio, lo que no siempre equivale al peso que le gustaría tener”, apunta Rosa. Los sabores, los colores, las horas del día en que son ingeridos y las cantidades son elementos clave de esta dieta junto con las especias, que equilibran el rasha de los alimentos. “La idea de que hay alimentos que engordan más que otros no tiene sentido en el ayurveda. Aquí lo que importa es el tipo de dieta que más conviene a cada persona. A una persona kapha cenar ensaladas le hará engordar porque digiere de una forma más lenta que los pitta o vata. No solo nos engorda la comida sino también las emociones, la contaminación y la vida sedentaria”, concluye.

 

Descubre tu dosha

En el ayurveda cada individuo debe clasificarse en una de estas tres. ¡Da con la tuya!

VATA: el principio del movimiento.

Influido por los elementos éter y aire, vata es ligero, móvil, esbelto, frío, seco, incisivo y sutil. Esta energía es la responsable de todas aquellas funciones físicas y mentales que se relacionan con el movimiento: deposiciones, respiración, movimientos del cuerpo, impulsos nerviosos, circulación sanguínea, el habla y los procesos mentales. Las personas en las que predomina esta dosha son esbeltas, con piel fina, tendencia al estreñimiento y los gases. Son creativas, irregulares, divertidas, intuitivas, nerviosas, espontáneas e independientes. Su punto débil es el sistema nervioso. Un prototipo de persona vata sería el artista.

PITTA: el principio de la transformación.

Con influencia de fuego y agua, pitta es cálido, agudo, sutil, ligero y fluido. De pitta dependen la digestión de los alimentos y todos los procesos metabólicos. Regula también el calor corporal, la agudeza visual y la inteligencia. Los pitta suelen gozar de buena salud, dado que su buena digestión favorece el metabolismo y refuerza las defensas. Suelen ser atléticos, fuertes, con tendencia a las pecas, manchas o irritaciones cutáneas. Agudos, creativos, entusiastas, optimistas y emprendedores, son también independientes y ambiciosos. Su punto débil es el sistema endocrino. El broker es un ejemplo de persona con gran porcentaje de esta dosha.

KAPHA: el principio de la estabilidad.

Sus elementos son la tierra y el agua. Kapha representa la estabilidad, resistencia, seguridad, humedad, frialdad y el peso. Esta energía es la que se encarga de construir y conservar los tejidos del cuerpo y la humedad de las mucosas. Las personas en las que predomina esta dosha son sedentarias, amantes de las tradiciones, la regularidad y las rutinas. Les gusta la vida tranquila, sin sobresaltos y son prácticos, perseverantes, fieles, nostálgicos y ordenados. Son los que más fácilmente pueden tener sobrepeso. Su punto débil es la lubricación y la eliminación de sustancias de deshecho. Un típico kapha podría ser un funcionario público.