Falta de tiempo para dedicar a la actividad física, no encontrar una disciplina que satisfaga tus necesidades o simplemente escasez de ingresos para apuntarte a un gimnasio, son algunas de las respuestas que contesta la mayoría de gente al preguntarles por qué no realizan algún tipo de ejercicio físico con regularidad.

Sin embargo, estas excusas ya no tienen fundamento. Hoy en día existen muchos ejemplos de rutinas de ejercicio para hacer en casa, con lo que ya no hace falta ir al gimnasio para estar en forma. Tampoco hace falta hacer deporte como tal porque algo tan simple como caminar también tiene muchos beneficios para la salud.

De hecho, andar es una de las mejores terapias para prevenir enfermedades cardiovasculares, según los expertos.

El tiempo tampoco te servirá de pretexto, con 30 minutos basta. Sí, caminar durante media hora cada día es una rutina económica que mejora el riego sanguíneo y la presión arterial, así como también ayuda a mantener el peso y cuidar la flexibilidad y agilidad de aquellos que lo practican diariamente.

Para fortalecer el corazón, prevenir la osteoporosis y la demencia y tonificar todo el cuerpo, caminar es una de las actividades más eficaces y las personas más sedentarias notarán los cambios rápidamente. El hecho de estar en contacto con el aire libre, también incrementa los niveles de vitamina D del cuerpo, lo que es muy importante para el sistema inmunitario. Lo fundamental es seguir una rutina suave pero ser constantes y evitar el sedentarismo.