Las mascotas no hacen más que alegrarle la vida a cualquiera, no sólo contribuyen en el estado anímico de la persona, sino también en su salud.

Los animales son el antídoto perfecto para alguien que está atravesando un cuadro de depresión, ayudan a bajar la presión arterial y a relajar a quien esté nervioso. Los beneficios que aportan los perros y los gatos a la salud son similares, pero no del todo iguales.
 

1. Mantienen sano el corazón

Un estudio realizado por la Universidad de Minnesota demostró que las personas que tienen gatos tienen menos posibilidades de morir a causa de un ataque al corazón, en comparación a las que no tienen ninguno. ¡Los gatos disminuyen el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares!
 

2. Te enseñan a dormir

Los gatos se toman muy en serio la importancia de dormir. Con la misma velocidad con la que se despiertan se vuelven a dormir, y así pasan todo el día. Tomar una siesta en la tarde tiene incontables beneficios: incrementa la productividad, mejora tu estado anímico, te pone alerta... así que cuando veas dormir a tu minino acuéstate junto a él, su ronroneo te ayudará a relajarte.
 

3. El ronroneo es desestresante

Cuando un gato ronronea es capaz de producir vibraciones entre 20 y 140 hercios (Hz) que no hacen más que beneficiar la salud del humano. Estas vibraciones reducen el estrés, mejoran el estado anímico, ayudan el sistema inmunológico, bajan la presión arterial, ayudan a sanar huesos, músculos y tendones.

Definitivamente, ya no querrás parar de acariciarles el cuello de ahora en adelante.
 

Beneficios de tener gato dormir
 

4. Te hacen reír

Toda persona que tiene un gato asegura que no hay manera de que pase el día y su gato no le haga reír con sus ocurrencias. Cuando te ríes segregas endorfinas, los neurotransmisores encargados de la felicidad y de aliviar los dolores, facilitas el proceso de digestión por la contracción muscular que se produce en los músculos abdominales, mejoras la respiración y tonificas tu piel.
 

5. Contribuyen en la comunicación de personas autistas

La conexión que una persona autista tiene con una mascota es mucho más fuerte que la que puede tener con otra persona. En el año 2012, en Francia, se hizo un experimento con niños autistas y se dedujo que todos aquellos que tenían mascotas socializaban mejor. Esto se debe a la oxitocina segregada al momento de acariciar los gatos la cual aumenta la confianza.
 

6. Ayudan a combatir la depresión

La compañía de un gato puede mejorar increíblemente el estado anímico de una persona con depresión, ya que les ayuda a seguir cumpliendo con sus responsabilidades y tener una rutina para hacerse cargo de ellos. La tranquilidad del gato es apaciguadora para personas con este trastorno.

Como ves, los beneficios de un gato pueden ser tanto físicos, sociales y psicológicos, si no tienes un gato puedes comenzar a considerar la idea de adoptar uno, pero si ya tienes uno en casa, puedes aferrarte a estas razones para amarlo mucho más.