El té matcha ya se puso de moda hace tiempo y todavía sigue sumando popularidad. ¡Y no es de extrañar! Se trata de un té verde molido de origen japonés que ofrece una gran cantidad de beneficios y tiene propiedades muy poderosas. Mediante una minuciosa preparación, se consigue obtener un polvo fino y de color verde intenso, que mantiene todos los nutrientes y atributos. 

A diferencia del té verde o de otras clases, cuando utilizas agua caliente para prepararte la infusión, esta variedad japonesa retiene todo su poder y no pierde ninguna de sus cualidades. Además, es una bebida única y especial, ya que se consume la hoja entera.

Una de las peculiaridades es que te produce una sensación de calma y, al mismo tiempo, te sientes enérgico y concentrado. Esto se debe a una combinación de teína y cafeína, en la que no se crea nerviosismo. ¿Qué más se podría pedir?

Los beneficios del té matcha

Si todavía no lo has probado, deberías saber que tan solo una taza de este té japonés, ya supera en creces la aportación nutricional y el poder antioxidante de cualquier orto tipo de té. Aquí te dejamos un listado con todos todos sus beneficios y propiedades.

Reduce el estrés y la ansiedad

El matcha contiene un aminoácido conocido como L-Teanina, el cual incrementa la actividad de las ondas alfa del cerebro relacionadas con el estado de reposo. Por lo que genera una sensación de relajación y calma, que nos ayuda a reducir el estrés y la ansiedad.

Mayor concentración

La calma y energía obtenidas, gracias a la combinación de teína y cafeína, resultan incrementar la atención y, en consecuencia, la concentración. Y, a diferencia del café, no te pone nerviosa ni te genera la sensación de bajón o cansancio.

Gran poder antioxidante

Es un té natural y muy eficaz, que contiene una gran cantidad de antioxidantes. Ayuda a eliminar las toxinas y dioxinas del cuerpo, a conseguir el equilibrio hormonal, y a reducir los metales pesados que se acumulan en el organismo. Incluso, contribuye positivamente al funcionamiento del sistema inmunológico.

Y, precisamente, su función antioxidante también ayuda a reducir el colesterol y a equilibrar el nivel de azúcar en sangre.

Mejora la digestión

El té contiene un tipo de vitamina B3, conocida como niacina, la cual ayuda a reducir los problemas gastrointestinales y mejora la flora intestinal. Además, contiene un alto nivel de fibra y taninos, propiedades que mejoran el tránsito intestinal y funcionan como laxantes.

Quema calorías

Es una variedad que incluye componentes que aceleran el metabolismo y, por tanto, se queman más calorías. Si quieres perder peso, podría ser tu gran aliado, siempre que mantengas una estilo de vida saludable. Por otro lado, también permite bajar de peso porque reduce líquidos, gracias a la estimulación de la función renal.

Una piel perfecta

La apariencia de tu piel mejorará notablemente si empiezas a consumir té matcha. Esto es posible gracias a la eliminación de radicales libres, los cuales causan el envejecimiento de la piel. De hecho, es una bebida que ayuda a reducir las arrugas. Incluso, combate las ojeras y prepara la piel para la exposición solar.

Calma el acné

El té verde matcha contribuye a la eliminación de la grasa cutánea y disminuye la aparición de acné. Asimismo, su poder antiinflamatorio permite calmar las zonas enrojecidas por esta causa. ¡Ya verás como mejora poquito a poquito! 

Salud bucal

El té japonés contiene flúor y catequina, un antioxidante polifenólico. Ambas propiedades ayudan a proteger las células de los radicales libres, previenen la aparición de caries y hacen que desaparezca el mal aliento.

Previene enfermedades cardiovasculares

El matcha se ha relacionado con la prevención y reducción del riesgo de padecer problemas del corazón. Todavía no hay suficiente estudios sobre el asunto, pero podría ser muy beneficioso, ya que las enfermedades cardiovasculares son una de las principales causas de muerte en España.

Aliado contra el cáncer

Parece ser que también puede reducir el riesgo de sufrir cáncer. El té matcha contiene polifenoles, catequinas y otras sustancias, que pueden proteger nuestras células ante posibles daños en el ADN. Siendo así, su consumo podría disminuir o ser un método más de prevención de esta enfermedad.